domingo, 2 de agosto de 2026

VAN 72 MUERTOS Y LA CULPA ES DE SÁNCHEZ Y LOS ECOLOGISTAS, CLARO


Y la derecha española? Pues nada, a aprovechar la ocasión, que las próximas elecciones no se ganan solas. A mí me puede parecer poco patriótico seguirle el juego a quienes sin duda están trabajando como enemigos de nuestro país, pero ¿qué importa si la cuestión es erosionar al malvado usurpador de la Moncloa? Van 72 muertos ya. Y la culpa es de Pedro, claro. Y de los ecologistas, supongo.

David Pablo Montesinos

Cuando nací los españoles aún vivían bajo la férula de una dictadura atroz que, al desplomarse, no pasó por su Nurenberg. Muy al contrario, la misma oligarquía que tramó su feliz simbiosis con el Régimen siguió en gran medida dirigiendo el país.
Desde entonces he visto tres gobiernos socialistas.
El de González alcanzó diez millones de votos pero en los años noventa sufrió el envite de una gigantesca alianza de poderes financieros y mediáticos y perdió el cincuenta por cien de su masa electoral, fenómeno del cual el PS nunca se ha recuperado. Pese a la famosa conspiración, el felipismo se ganó a pulso lo que obtuvo, nunca he dudado de esto.
Durante las dos legislaturas de Zapatero el acoso fue constante, despiadado e incluso delirante. Zp se equivocó seriamente en la gestión de la Recesión, pero la ferocidad con la que se puso en duda la legitimidad de su gobierno se arrastró durante sus ocho años en la Moncloa.
El tema con el gobierno de coalición ha alcanzado proporciones desmesuradas. Sánchez ha hecho mal muchas cosas, también ha hecho bien otras muchas. Da igual, hemos llegado al paroxismo en el odio al rojo que gobierna: simplemente hay que echarlo haga lo que haga y es una cuestión poco menos que de interés general que este señor se vaya. Y ahí vale todo: bulos, insultos, argumentaciones zafias.
De lo más cutre ha sido el episodio que vivimos en El Mundo, ese diario con tanta credibilidad. Uno de sus articulistas, Arcadi Espada, publicó un artículo donde responsabilizaba a la deriva woke del Gobierno de la derrota en la final del Mundial. Resulta que España ganó el campeonato, pero el escrito del simpar Espada aguantó varios días en la web del diario. Que un personaje tan deplorable caiga en esta infamia no llega a asombrarme; que El Mundo siga teniendo lectores… bueno, eso ya es más digno de estudio.
Es mayor de lo que nos creemos el efecto que, por ejemplo sobre el tema de los incendios, tienen los bulos que se difunden sobre los ecologistas. Supuestamente, la obsesión de los verdes europeos por prohibir la eliminación de ciertas plantas impide que se limpie el bosque, ergo nos encontramos con una paradoja: los que más quieren que no se queme el monte son los verdaderos pirómanos. Y los electores de Vox y PP se lo creen y se quedan tan anchos.
Ceuta. La izquierda es woke, le caen bien los árabes, le gusta la inmigración ilegal y, con tal de fastidiar a la iglesia católica, es capaz de proceder a la Gran Sustitución, tolerando la invasión de magrebíes. ¿De verdad nos creemos esta sarta de idioteces?
En movilizar a multitudinarios ejércitos de civiles para apretarle las clavijas a España el Rey Mohamed ya tuvo un gran maestro en su padre, ese al que el Borbón consideraba hermano y que se inventó la Marcha Verde para quedarse con el Sahara. Ahora asistimos a una maniobra similar, que juega con el mayor miedo europeo, la invasión de menesterosas masas de africanos. Intentos de salto masivo los ha habido en la Valla de Melilla, pero nunca fueron de tanta gente y, sobre todo, correspondieron a subsaharianos. Lo de ahora, por más que se culpe a las “mafias”, huele a trama del gobierno marroquí por todas partes. ¿Algo más? Sin duda, Netanyahu y Trump, que, cada uno por sus motivos, ven en Sánchez un enemigo incómodo.
¿Y la derecha española? Pues nada, a aprovechar la ocasión, que las próximas elecciones no se ganan solas. A mí me puede parecer poco patriótico seguirle el juego a quienes sin duda están trabajando como enemigos de nuestro país, pero ¿qué importa si la cuestión es erosionar al malvado usurpador de la Moncloa? Van 72 muertos ya. Y la culpa es de Pedro, claro. Y de los ecologistas, supongo

DdA, XXII/6425

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