Alexei Raskolnikov
El neoliberalismo contempla un bosque ardiendo con la misma expresión con la que un economista contempla una hoja de cálculo que se niega a cuadrar: convencido de que el error está en la realidad. Como toda ideología verdaderamente exitosa, nunca admite que sus presupuestos hayan fracasado; prefiere concluir que el clima se comporta de manera poco razonable.
Los incendios en Madrid y Castilla y León no son únicamente consecuencia del cambio climático. También son el producto del abandono del mundo rural, de la ausencia de gestión forestal y de una derecha que, como los zaristas que redactaron los Protocolos de los Sabios de Sión, todo lo que huela a servicio público, para ellos es una conspiración de la izquierda. Total, siempre ha hecho calor en verano. Allí donde antes había un incendio difícil, hoy aparece un incendio prácticamente inextinguible. La naturaleza no ha decidido volverse irracional; simplemente ha dejado de obedecer las fantasías económicas de quienes creían que un planeta finito podía sostener un crecimiento infinito.
El capitalismo es irreformable porque, en sí, es una reforma permanente incompatible con la vida.
DdA, XXII/6420

No hay comentarios:
Publicar un comentario