Remedios Palomo
Hoy devuelvo a la biblioteca municipal este libro, “Muerte en Zamora”, la primera edición en España de 1990. También tengo la versión digital desde 2014, más o menos, pero me gusta leer en papel.
La zamorana Amparo Barayón se casó por lo civil en 1934 con Ramón J. Sender, lo hizo al quedarse embarazada del autor del libro, Ramón Sender Barayón. La mataron los falangistas en Zamora en octubre de 1936, donde se había refugiado junto a su familia por sugerencia de Sender, quien, sin embargo, se quedó en Madrid.
¿Que por qué la mataron? Porque era una mujer libre, independiente, solidaria, feliz, y alejada de la carcundia y fachumbre de la caciquil Zamora. También era católica, pero eso no le sirvió para salvarse.Tanto la familia como el marido la dejaron tirada, para cuando ella se percató ya estaba atrapada en aquel antro.
Sender no se interesó por la situación de Amparo en Zamora ni por la de sus hijos, la borró de su pasado y negó a sus hijos el conocimiento de las circunstancias de su muerte. De esto trata el libro, de la búsqueda de la madre por su hijo cuando ya no está el padre, que había fallecido en 1982. Sender modeló su propia biografía a golpes de silencio, gracias a sus dotes de manipulador. Lo mismo que Ceferino Farfante, el padre de Hilda Farfante, quien cuando supo que su mujer, Balbina Gayo, estaba detenida en Cangas de Narcea, en lugar de huir salió corriendo a buscarla, logrando ambos el mismo destino, la muerte. He aquí la diferencia entre la decencia y la indecencia.
DdA, XXII/6383

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