domingo, 12 de abril de 2026

¿Y SI LEÓN XIV EXCOMULGARA A VANCE?


Félix Población

Hace poco leímos que el vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, publicará su segundo libro este próximo junio, centrado en su conversión tardía al catolicismo. Nacido en una familia protestante evangélica, Vance nunca encontró en la religión un pilar fundamental de su vida, vida que en  2025, tras la elección de Donald Trump, pasó a ser la del primer vicepresidente republicano de confesión católica en la historia de Estados Unidos. Su conversión al catolicismo tuvo lugar en  2019, a los 34 años de edad, algo que, según el político, representó para él dar un nuevo propósito a su vida. Ahora, con la publicación de su nuevo libro, titulado Comunión: encontrando mi camino de regreso a la fe, el vicepresidente estadounidense relata cómo pasó por el ateísmo hasta terminar siendo la última visita oficial recibida por el anterior Papa Francisco, un día antes de su muerte. Sin embargo, como es sabido, las relaciones entre El Vaticano y el gobierno del país natal del actual pontífice no son actualmente las que cabría esperar con un vicepresidente católico. León XIV fue muy rotundo al calificar hace días de inaceptables e inadmisibles las palabras de Donald Trump respecto a la posibilidad de destrucción de Irán si el gobierno de este país no aceptaba, como ocurrió ayer en Islamabad, las condiciones impuestas por Estados Unidos para llegar a la paz. Ayer mismo circularon rumores y/o noticias con relación al empeoramiento de esas relaciones a raíz del anuncio del Papa de no visitar su país en 2026 para conmemorar los 250 años de su fundación. En su lugar, visitará a los refugiados de Lampedusa, como corresponde a un representante de Cristo. Se está llegando a hablar, a cuenta de ese empeoramiento en las relaciones, de la posibilidad de que León XIX excomulgara a Vance y le aguara la presentación de su nuevo libro. Puede que en El Vaticano se lo estén pensando si, como parece, a partir del fracaso de Islamabad el anunciado "infierno" del que habló Trump se desata sobre la población iraní. Que un vicepresidente católico pueda colaborar activamente con Netanyahu en un nuevo genocidio en Irán debería merecer por lo menos una respuesta de ese tenor por parte del Santo Padre que vive en Roma.

DdA, XXII/6213

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