Jorge Otero
Desde el año 2007, el año que
empezaron a registrarse estos datos, las estadísticas de la Agencia Tributaria
reflejan una curiosa paradoja: La Iglesia católica recauda cada vez más
dinero del Estado al tiempo que el número de contribuyentes que marcan la
casilla para sostener su actividad cae a sus mínimos históricos. Lo que no
parece cambiar es el apoyo a la Iglesia entre las clases más pudientes: de
acuerdo con los datos recogidos en el último Informe Anual de Recaudación
Tributaria de 2025 (PDF),
correspondiente al año 2024, las rentas más altas escogen tres veces más
la casilla de la Iglesia que las rentas más bajas.
La Iglesia católica percibió 429 millones de euros del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a pesar de que el año pasado solo un 10,1% de las declaraciones marcó en exclusiva la X de la Iglesia. En 2007, ese porcentaje era del 21,4%, justo el doble. Si se suma a aquellos contribuyentes que marcaron las dos opciones, la de la Iglesia y fines sociales (algo permitido por la Agencia Tributaria), el porcentaje de declaraciones del IRPF que brinda apoyo económico a la Iglesia alcanza el 30,6%. En 2007, ese porcentaje era del 34,4%.
Si, como señala el informe de la
Agencia Tributaria, "la asignación a la Iglesia católica muestra una
clara trayectoria decreciente" desde el año 2007, ¿cómo se explica
entonces que la Iglesia recaude cada vez más?
PÚBLICO DdA, XXII/6328

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