lunes, 16 de marzo de 2026

¿PUDO NO HABER SIDO UN ERROR LA MASACRE DE LA ESCUELA DE MINAB?

 


Félix Población

Leí ayer un artículo de Ali Bahreini, embajador y representante permanente de la República Islámica de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, en el que bajo el titular Minab: cuando el misil más preciso del mundo eligió una escuelael autor asegura que los tres misiles de crucero Tomahawk que fueron lanzados desde un buque de la Armada estadounidense  no fueron un error,  sino que el objetivo era el que fue, teniendo como fin causar el mayor terror posible entre la población civil al comienzo del conflicto. Para Baharani, la precisión del arma es tanta que resulta difícil creer que se trata de una equivocación. Aquella mañana de sábado no se pretendió destruir una instalación militar, asegura el embajador, sino una escuela primaria de niñas. Tres fueron los misiles que impactaron sobre el centro escolar y ocasionaron la masacre al comienzo de los ataques aéreos contra aquel país por parte de Israel y Estados Unidos. Pensar que lo que afirma el articulista puede ser cierto espanta, pero hay que reconocer que su propósito bien podía ser ese, espantar a un país para hacerlo más vulnerable. Además, después del espanto genocida en la Franja de Gaza  cualquier otro espanto similar en el escenario de Oriente Medio puede ser posible. Y si no, ahí tenemos el balance de los ataques del Estado de Israel al sur del Líbano. También espanta el porcentaje de niños asesinados entre el total de la población civil. Decía ayer Elvira Lindo en el diario El País que el relato había muerto, que en las guerras ya no hay intención de encubrir las acciones bélicas con buenas razones como exportar la democracia o liberar a las mujeres, ahora se sobreentiende que la infancia bombardeada es un efecto colateral. Me parece que en la Franja de Gaza se asesinó a casi veinte mil menores palestinos porque ningún Estado como el de Israel se ha caracterizado tanto por asesinar niños y niñas palestinos a lo largo de décadas, ante el silencio y la indiferencia de occidente. (Siempre recordaremos a nuestros medios de información negando a las víctimas su condición de asesinadas). Puede que lo de la escuela iraní no haya sido un error. Como tampoco parece que sea un efecto colateral que de 850 víctimas mortales causadas por el Estado de Israel entre la población civil libanesa, más de un centenar sean niños y niñas. Cabe preguntarse ante ello ¿a qué infierno nos conduce lo que está ocurriendo en los últimos años y qué le está faltando a la humanidad para tratar de evitar que la barbarie a la que asistimos  prosiga?

DdA, XXII/6289

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