Félix Población
Se trata de un paso de doble dirección que carece de aceras, lo cual, unido a su estrechez por discurrir al lado del mencionado arroyo, que desemboca unos metros más allá en el Porma, obliga a que los vehículos en un sentido cedan la preferencia a los de sentido contrario, pues de lo contrario los peatones no podrían transitar. Cuando la circulación es mayor, los días de mercado y durante el verano, es algo que se hace notar por la mayor afluencia de vehículos.
Con las obras iniciadas a finales del pasado verano, se pretende paliar en lo posible la angostura del paso, pero han discurrido ya algo más de seis meses desde el inicio de las mismas y la empresa, que no se las tomó con la diligencia requerible entonces, cuando no llovía, alegó después la crecida de las aguas en el arroyo en los meses de invierno y la falta de personal -otra vez la falta de personal en empresas comprometidas en obra pública-, manteniendo hasta ahora empantanada una de las vías más transitadas de la localidad.
El alcalde Pepe Villa me dice que confía en que la empresa reemprenderá el trabajo pasada la semana santa y que la obra se concluirá antes del plazo tope estimado, que son diez meses, demasiado para un tramo viario de primera necesidad en aquella villa. Sobre todo si durante varios meses la obra comenzada en septiembre se paraliza.
Por cierto, por respeto a un puente y a las aguas que tanta vida dan al municipio y llevan 200 años discurriendo bajo sus arcos, no causaría demasiado perjuicio a la circulación en la localidad eliminar el tránsito rodado por ese punto, como creo ha solicitado alguna asociación vecinal.
*Publicado en el diario Heraldo de León.
DdA, XXII/6302

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