Félix Población
Como los medios de información españoles, sobre todo los canales de televisión, siguen focalizados en Trump sin que presten demasiada atención al clima de protesta que vive el país que preside y tengamos una dimensión real de las imágenes que se están registrando en muchas ciudades a raíz del asesinato de la poeta y escritora Renee Good, con manifestaciones en algunos casos multitudinarias como las de Nueva York en contra de la política de deportaciones del presidente Donald Trump, es probable que tardemos en leer artículos y editoriales acerca de la posibilidad de que el gobierno de este individuo y su persona se estén metiendo en más problemas de los previsibles. Trump ha dicho que si pierde las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre buscarán una excusa para destituirle. Es de prever, sin embargo, que no haya excusa sino razón sobrada para ello, basada en la desbocada caída de respaldo popular del presidente. Si en noviembre pasado era de sólo el 37 por ciento, es seguro que con lo que está ocurriendo ahora en el país habrá descendido aún más y que tenga muy difícil recuperar algo de lo perdido en el futuro. Ayer Juan Carlos Monedero, en su interesante artículo publicado en la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH), apuntaba tres escenarios posibles para Estados Unidos: una guerra civil, una guerra mundial o la destitución/fallecimiento de Donald Trump. El más deseable, desde luego, sería este último, algo cada vez más deseado no sólo fuera del país sino también en su interior. Es temprano aún para saber en qué desembocarán las protestas y enfrentamientos con la ICE en las ciudades del país, pero se puede tener la sensación de que van a continuar y hasta podrían incrementarse, con la posibilidad de que a la muerte de Renee Good puedan seguirle otras que elevarían la tensión social, ya de por si preocupante. Súmese a todo esto la probabilidad nada descartable de que la Corte Suprema de Estados Unidos dictamine que algunos de los aranceles impuestos por el gobierno son ilegales, después de que la tasa arancelaria efectiva de ese país fuese elevada a su más alto nivel desde la década de 1930. De anularse los aranceles sería una catástrofe, dicho por el propio Trump.
DdA, XXII/6226


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