jueves, 3 de septiembre de 2026

PETRO LE DICE A CORREA QUE ESTAMOS VIVIENDO EL PRINCIPIO DE LA BARBARIE



Lazarillo

Más que recomendable la entrevista concertada por Rafael Correa, el expresidente de Ecuador, con el expresidente de Colombia Gustavo Petro. La podemos ver en Russia Today dentro del programa Conversando con Correa, que cumple su segunda temporada como espacio de entrevistas en el canal de televisión ruso. El presidente colombiano llama la atención sobre el retorno de la barbarie y el desprecio de la justicia internacional. "Lo que estamos viviendo es el principio de la barbarie", subraya Petro, que empieza con el desprecio al derecho internacional". El expresidente colombiano piensa que tratar de desacreditar a los magistrados de la Corte Penal Internacional es un ataque a los fundamentos de la civilización  y un retroceso hacia la ley del más fuerte. Cree Gustavo Petro que la verdad es hoy más fundamental que nunca, pues el mundo atraviesa una era de manipulación masiva. Según Petro, esta distorsión de la realidad no es accidental, sino que busca desviar la atención de la ciudadanía para permitir el saqueo de recursos públicos en beneficio de grupos de poder concentrados. Petro advirtió sobre el poder de las grandes tecnológicas y la inteligencia artificial. Citando la influencia de figuras como Peter Thiel, el exmandatario describió un escenario de "tecnofascismo" o un "orwellismo moderno". Argumentó que el control ya no reside únicamente en el Estado (el 'Gran Hermano' tradicional), sino en grupos privados transnacionales que utilizan la tecnología para perfilar, vigilar y manipular a la humanidad. Vinculó este poder tecnológico con conflictos actuales, señalando que la información digital ha sido utilizada para facilitar acciones militares y genocidios, y mencionó específicamente el caso de Gaza.

*¡Muy interesante!: Vídeo de la conferencia de Gustavo Petro en la Universidad Autónoma de México. 

DdA, XXII/6452

ISRAEL SE ESTÁ PREPARANDO PARA LA EXPULSIÓN DEL PUEBLO PALESTINO

Este artículo de la gran Amira Hass, la escritora y periodista israelí hija de dos sobrevivientes del Holocausto, fue publicado en el diario Haaretz en el que colabora como columnista. El texto es demasiado urgente e importante para estar detrás de un muro de pago, así que lo he copiado entero aquí. Por favor, léanlo y compártanlo. La autora sostiene que Israel no está debatiendo un Estado palestino, sino que se está preparando para la expulsión. La posición de Gadi Eisenkot sobre el derecho palestino a la autodeterminación es irrelevante. En Gaza, Cisjordania y el propio Israel, la maquinaria para hacer imposible la vida palestina ya está en marcha, sentando las bases para una expulsión masiva, escribe Hass.



Amira Hass

Gadi Eisenkot, el candidato principal en las elecciones y líder del partido Yashar, tiene una postura sobre un Estado palestino que al final es irrelevante. Lo que está en juego hoy no es una «solución diplomática», sino la existencia misma del pueblo palestino entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. Las fuerzas israelíes que se esfuerzan por «borrarlos» no reconocen límites ni restricciones. Sus partidarios son demasiados para que podamos depender solo de la firmeza y la resiliencia de un pueblo que ya ha soportado planes de expulsión llevados a cabo por Israel.
El mundo se queda de brazos cruzados. La izquierda es pequeña, débil y ronca de tanto lanzar advertencias. La oposición anti-Bibi oscila entre minimizar el peligro, mostrarse indiferente ante él y apoyarlo abiertamente. Las condenas esporádicas, provocadas sobre todo por algo que la embajadora de EE. UU. publicó en X, son tan útiles como un colador en un aguacero. Los falangistas judíos atacan de forma constante y en todas partes, no solo en Qusra.
El debate sobre un Estado, dos Estados o una federación es más teórico que nunca. Cualquier solución acordada requiere primero reconocer el problema y ponerse de acuerdo sobre qué es. A demasiados judíos en Israel se les ha condicionado para creer que el problema es la mera presencia en esta tierra de un pueblo palestino con raíces, continuidad histórica y económica, capital cultural y bienes materiales, un rico legado agrícola y un profundo amor por la patria.
El «borrado» es la solución de pesadilla que se está escribiendo en la realidad día a día. Leyes de la Knéset, declaraciones de políticos, órdenes militares, libros de texto escolares y los santos batallones inmobiliarios que operan en Gaza, Cisjordania y el Néguev, todos trabajan, juntos y por separado, para avanzar esta «solución» con diligencia y sin temor a la condena internacional.
La política israelí se dirige a hacer insoportable la vida de los palestinos dondequiera que vivan, para que su emigración pueda describirse como un acto de libre albedrío. Dentro del propio Israel, las autoridades dan carta blanca a las organizaciones criminales árabes para que se armen y maten a ciudadanos palestinos en sus hogares. En Cisjordania, esas mismas autoridades israelíes dan carta blanca a los «batallones de Dios» para que se armen, maten y expulsen, mientras el ejército oficial continúa sus redadas día y noche. En la Gaza devastada y sedienta, el gobierno y el ejército cultivan milicias armadas de colaboradores criminales, mientras los pilotos israelíes siguen lanzando misiles de venganza y represalia que segan la vida de aún más niños. Todas estas exhibiciones impulsadas por la testosterona están interconectadas.
Al mismo tiempo, Israel está destruyendo o restringiendo severamente la capacidad de los palestinos para ganarse la vida. En Gaza, esa misión se ha completado. Una población de «muertos vivientes» receptora de ayuda, dos millones de personas cargando el peso de unas 74.000 tumbas frescas, familias y recuerdos, talentos y profesiones, y ahorros evaporados, está hacinada en unos 150 kilómetros cuadrados de tierra abrasada. La creatividad, la inventiva y la ayuda mutua palidecen ante la escala de la destrucción y la prohibición israelí de reconstruir y recuperarse.
En Cisjordania, el nudo financiero del Ministerio de Finanzas se está apretando alrededor del cuello de aproximadamente tres millones de personas y la Autoridad Palestina. El robo sistemático de ingresos se agrava con las campañas de destrucción del ejército en ciudades y campos de refugiados, así como con los otros métodos usados para impedir que los palestinos cultiven y desarrollen su tierra: puestos de control, prohibiciones burocráticas, vallas y pastores judíos israelíes.
Dentro del propio Israel, la «judaización de Galilea y el Néguev» fue y sigue siendo un código para robar tierra y recursos a los ciudadanos palestinos de Israel. La discriminación contra ellos en asignaciones, subsidios y empleo, junto con prohibiciones de construcción y demoliciones, siempre ha figurado de manera prominente en la política oficial dentro de la Línea Verde.
Déjenme reiterarlo: la existencia misma del pueblo palestino entre el mar y el río está ahora en peligro. Demasiadas fuerzas activas están creando ese peligro: el poderío y las capacidades militares de Israel; el culto al servicio militar en todas las condiciones y bajo todos los gobiernos; la obediencia como valor; las armas y los ataques militares como el modus operandi por defecto; la normalización del trastorno de estrés postraumático entre soldados y de los suicidios de soldados; las atracciones de una carrera militar y las puertas que abre; el señuelo de una villa asequible en una comunidad excluyente de Galilea o un suburbio de colonos en Samaria; las falsedades de la propaganda oficial y no oficial; la indiferencia ante el infierno en la tierra que Israel ha creado en la Franja de Gaza; la negación de 60 años de ocupación y gobierno forzado; la respuesta pavloviana, «Pero el 7 de octubre»; la sinergia entre el ejército, el gobierno, los rabinos y las milicias con kipá en Cisjordania; la ecuanimidad ante la destrucción del Líbano; el desprecio por la ocupación de más partes de Siria; la normalización del discurso de expulsión; sistemas de justicia y educación contaminados por el racismo secular y religioso; y el ejército de carceleros que abusan de miles de prisioneros palestinos, tanto por orden como por elección.
Juntas, estas y fuerzas similares están creando la infraestructura material, ideológica y psicológica dentro de la sociedad judía israelí para otra expulsión masiva de palestinos y para lo que podría acompañarla: una masacre masiva.
Los héroes de las milicias de colonos declaran abiertamente que la expulsión es su objetivo. Reconocen claramente la disposición de grandes segmentos de la sociedad judía israelí a participar en llevarla a cabo, activa o pasivamente, directa o indirectamente. A través de sus provocaciones y crímenes diarios, cometidos a plena luz del día y posibles solo con apoyo institucional, los falangistas buscan constantemente provocar un acto palestino de rabia y venganza que «tenga éxito», para que pueda explotarse como la chispa que enciende una nueva guerra santa.
Los falangistas judíos y las organizaciones de derecha que los alimentan están contando con una amplia movilización, incluyendo de los líderes, votantes y partidarios de Yashar y el partido Demócratas liberales, para una guerra que ya podría llevar el lema: «Un pueblo, un ejército, una tierra limpia de árabes.»

HAARETZ DdA, XXII/6453

miércoles, 2 de septiembre de 2026

¿QUÉ HACEMOS PARA QUE ESTA NIÑA MIRE EL MUNDO SIN MIEDO?


¿Qué habrá sido de ella?, nos preguntamos ante la imagen y el comentario ha escrito el firmante pensando en una niña aturdida por el bombardeo y desorientada, buscando a su madre, que fue asesinada unos momentos antes. Ocurrió en 2013 en Siria y no deja de ocurrir desde hace casi tres años en la Franja de Gaza. Mi patriotismo -nos dice el autor de este artículo- está en preguntar. En preguntar por qué se calla ante determinadas tragedias. En preguntar por qué algunos gobiernos mantienen alianzas políticas, económicas o militares mientras miles de civiles sufren. En denunciar las guerras, los bloqueos y el saqueo de los recursos de los pueblos. En defender también sus culturas, su memoria y su derecho a decidir su propio futuro.



Antonio Casero

Observen bien esta fotografía. La niña es preciosa, pero su mirada, perdida y desorientada, parece buscar una explicación a todo lo que sucede a su alrededor. No entenderá nada. Y quizá ese sea precisamente el drama: que mientras nosotros contemplamos las noticias desde la distancia, seguimos sin ser capaces de salir a la calle para exigir a nuestros gobiernos que pongan fin a esta maldita guerra.
Mientras tanto, las grandes potencias y sus aliados buscan argumentos, justificaciones y estrategias para prolongar conflictos cuyos costes recaen siempre sobre los mismos: los pueblos, las familias, los niños. Y no sería extraño que, con el paso del tiempo, descubriéramos que detrás de determinadas decisiones militares y geopolíticas también existen intereses económicos, minerales, energéticos y territoriales; intereses de grandes empresas y de quienes pretenden convertir países enteros en espacios sometidos a sus negocios y a sus estrategias de poder.
Yo no asistiré a esas concentraciones. Y quiero denunciar, precisamente, el falso patriotismo de quienes convierten las banderas, las pulseras y los cánticos en instrumentos de confrontación. Me refiero especialmente a aquellos sectores del PP y de VOX que han hecho de determinados símbolos nacionales una manera de dividir a la sociedad y de señalar como enemigos a quienes defienden los derechos humanos, la solidaridad y la fraternidad.
No creo que el patriotismo consista en agitar una bandera, insultar al que piensa diferente o gritar consignas contra quienes reclaman justicia. No creo que amar a un país signifique cerrar los ojos ante el sufrimiento de otros pueblos. Y mucho menos creo que pueda llamarse patriotismo a la indiferencia ante el hambre, la miseria, las guerras y las violaciones de los derechos humanos.
Mi idea de patriotismo es otra.
Patriotismo es defender la dignidad de cualquier ser humano, viva donde viva. Es exigir que el derecho internacional sea respetado. Es reclamar que las Naciones Unidas y las instituciones europeas recuperen capacidad política y moral para responder ante las guerras, el hambre, la falta de agua, la ausencia de sanidad y educación y las distintas formas de opresión que sufren millones de personas.
Es también denunciar la ocupación, el colonialismo, las dictaduras militares, la corrupción y las redes criminales que prosperan allí donde la pobreza, la violencia y la ausencia de instituciones dejan a los pueblos indefensos.
Por eso no acudiré a concentraciones cuyo principal argumento sea el insulto, el odio o la exhibición de un patriotismo de plástico. Mi patriotismo no está en gritar «hijos de puta», ni en agitar banderas, ni en entonar cánticos contra quienes defienden los derechos humanos.
Mi patriotismo está en preguntar.
En preguntar por qué se calla ante determinadas tragedias. En preguntar por qué algunos gobiernos mantienen alianzas políticas, económicas o militares mientras miles de civiles sufren. En denunciar las guerras, los bloqueos y el saqueo de los recursos de los pueblos. En defender también sus culturas, su memoria y su derecho a decidir su propio futuro.
Y conviene decirlo con claridad: no todos los votantes ni todos los militantes del PP y de VOX son fascistas. Reducir a millones de personas a una etiqueta sería tan injusto como aquello que estamos denunciando. Pero sí existe, dentro y alrededor de estos espacios políticos, una corriente minoritaria de carácter autoritario, xenófobo y ultranacionalista que pretende marcar el rumbo del discurso y que utiliza determinados símbolos patrióticos como armas de confrontación.
Frente a ese falso patriotismo, reivindico otro.
Un patriotismo sin odio.
Un patriotismo sin enemigos interiores.
Un patriotismo que no necesite insultar para sentirse fuerte.
Un patriotismo que entienda que ninguna bandera vale más que la vida de un niño.
Porque cuando observamos una fotografía como esta, lo verdaderamente importante no es qué bandera ondea detrás de nosotros. Lo importante es preguntarnos qué estamos haciendo nosotros para que esa niña pueda algún día mirar el mundo sin miedo.
Y ahí empieza, para mí, el verdadero patriotismo.
El patriotismo de este PP y VOX está en hundir y cargar contra Pedro Sánchez. Esa es la clave y la realidad. Todo lo otro es una hipocresía que arrastran desde el inicio de su existencia.

DdA, XXII/6452

EN CUBA NO CESA EL BULLICIO MÁS DIGNO



Vicente Leal/desde Holguín

Hoy, con mi familia, vivimos el inicio del curso escolar en la escuela de nuestros niños. El bullicio y la alegría contagiaban desde la entrada; abrazos y besos sellaron el reencuentro tras las vacaciones.
El acto fue hermoso: poemas dedicados a Fidel, presentación de maestros por grupos —cada uno premiado con un aplauso— y hasta el cocinero tuvo su reconocimiento. La alegría se desbordó cuando, además, los niños coreaban "¡Viva Cuba!" con fervor. Luego, la entrega de libros, y la felicidad de mi niña lo decía todo.
Mi familia agradece a cada maestro, trabajador y directivo que, sobreponiéndose a limitaciones, da lo mejor por la educación de nuestros niños. Porque ellos son nuestro mayor tesoro.
Que desde Estados Unidos nos llamen amenaza no empaña la certeza de que aquí, en Holguín, sembramos futuro con amor y dignidad.

DdA, XXII/6452

LOS "EXTRANJEROS INDESEABLES" DE TODAS LAS PLAYAS

Ochenta y siete años después de los campos del sur de Francia y 75 de la Convención de Ginebra, millones de personas siguen siendo catalogadas como “extranjeros indeseables”. Solo hace falta abrir el periódico de cada día para comprobarlo.
Varios inmigrantes acampados en una playa en Ceuta.

Aristóteles Moreno

Medio millón de españoles cruzaron la frontera hace 87 años. Pisaron suelo francés exhaustos y mugrientos. Desbordado por la avalancha, el Gobierno galo los confinó en la playa rodeados por una alambrada de espino y custodiados por tropas coloniales: senegaleses y, paradojas de la vida, marroquíes.

Hombres, mujeres, ancianos y niños dormían al raso en agujeros cavados en la arena con sus propias manos para protegerse del gélido frío de invierno. Allí fueron internados en condiciones infrahumanas, sin apenas agua potable, ni comida, ni ropa, ni servicios básicos. Muchos padecieron disentería, tifus y sarna.

¿Les suena?

El Gobierno francés gestionó la crisis humanitaria como un problema existencial de orden público y seguridad nacional. La prensa agitaba cada día la bandera de la xenofobia y el discurso del miedo contra una horda amenazante de “ladrones”, “vándalos” y “violadores” que habían invadido Francia para sembrar el caos.

Un decreto ley del Ejecutivo galo prestó cobertura jurídica para el internamiento obligatorio de “extranjeros indeseables”. La opinión pública observaba a aquellos harapientos inmigrantes como una carga presupuestaria que consumía ingentes recursos sufragados por el esforzado contribuyente francés.

Cundió el pánico entre la población local ante el previsible desabastecimiento de las materias básicas y el contagio de enfermedades tercermundistas que se propagaban como la pólvora si no se tomaban medidas urgentes.

¿Les va sonando el tema?

Las autoridades francesas priorizaron el coste económico y las tensiones internas sobre las razones humanitarias de aquellos cientos de miles de seres infrahumanos que vivían hacinados a la espera de un rayo de luz.

El Gobierno francés no tuvo misericordia. Retorció deliberadamente las condiciones de insalubridad para forzar el regreso “voluntario” de miles de españoles. Muchos optaron por el exilio a terceros países. Otros acabaron en campos de trabajo forzado para manufacturar material bélico o ejecutar labores agrícolas.

Casi 100.000 regresaron a España. La mayoría fueron procesados en consejos de guerra sin garantías. Miles fueron fusilados. Doce años después, tras la mayor catástrofe humanitaria del mundo conocido, con 75 millones de víctimas y 60 millones de desplazamientos forzados, la Convención de Ginebra aprobó el Estatuto del Refugiado. Conscientes del umbral de deshumanización que la civilización acababa de cruzar, 147 países se conjuraron para proteger a cualquier persona perseguida en cualquier parte del planeta. Por primera vez, el mundo se comprometía a no abandonar a su suerte a ningún refugiado cualquiera que fuera su credo, su raza o su condición.

Ochenta y siete años después de los campos del sur de Francia y 75 de la Convención de Ginebra, millones de personas siguen siendo catalogadas como “extranjeros indeseables”. Solo hace falta abrir el periódico de cada día para comprobarlo.

CORDÓPOLIS  DdA, XXII/6452

ESPAÑA NO DEBERÍA CONCEDER LA EXTRADICIÓN DE JAMES CHAMBERS A USA


James 'Fergie' Chambers, un acaudalado donante estadounidense a causas palestinas acusado de financiar a Hamás, se enfrenta a una posible extradición. Niega los cargos. 

 Graham Keeley

Madid, España – Un acaudalado donante estadounidense a causas palestinas, que se enfrenta a la extradición de España a Estados Unidos por su presunto apoyo financiero a Hamás, es víctima de "persecución política", según han declarado a Al Jazeera su esposa y sus abogados. James “Fergie” Chambers fue arrestado en la isla española de Ibiza en julio mientras buscaba una escuela para su hijo con su esposa, la actriz Stella Schnabel. Las autoridades estadounidenses han vinculado a Chambers con la transferencia de 7,5 millones de dólares a Túnez y alegan que los fondos se utilizaron finalmente para proporcionar apoyo financiero al grupo armado palestino Hamás.

La acusación formal permanece sellada, por lo que aún se desconocen los cargos específicos contra Chambers, quien niega haber cometido delito alguno. Chambers, heredero de una de las familias más ricas de Estados Unidos, ha apoyado varios proyectos humanitarios en Gaza con fondos que suman más de un millón de dólares, según declaró un miembro de su equipo legal poco después de su detención. Se cree que este intento de extradición es el primero de su tipo que involucra a un ciudadano estadounidense acusado de brindar apoyo a Hamás.

Chambers, quien se describe a sí mismo como marxista-leninista, lleva seis semanas detenido en una cárcel de Madrid mientras las autoridades españolas estudian la solicitud de extradición de Estados Unidos.

Schnabel, que también es activista, dijo que estaba conduciendo por la isla balear de Ibiza con su marido en busca de una escuela para su hijo de cinco años, ya que se estaban mudando de Irlanda a España, cuando él fue arrestado. “De repente, varios coches sin distintivos nos cerraron el paso. Unos policías salieron de los coches y nos dijeron que saliéramos nosotros. Saqué mi teléfono, pero me dijeron que no llamara”, contó a Al Jazeera. “Esposaron a Fergie. Nos dijimos que nos queríamos, y él dijo: ‘Díganles a los niños que los quiero’. Lo metieron a la fuerza en un coche y se lo llevaron. Eso fue el 10 de julio. Hace más de seis semanas”.

Schnabel afirmó que la administración del presidente estadounidense Donald Trump estaba atacando a su esposo por ser uno de los mayores donantes a proyectos humanitarios en Gaza. Esto incluía el suministro de pan, agua y atención médica. «Debería estar en casa con su familia, continuando con su labor humanitaria. En cambio, se enfrenta a la persecución política por haber apoyado al pueblo palestino», declaró. «Esto sienta un precedente aterrador para la represión del movimiento más amplio por una Palestina libre, incluyendo un precedente para que la administración Trump exporte su represión mucho más allá de las fronteras de Estados Unidos, atacando a la población de Europa».

El Departamento de Justicia de Estados Unidos declinó hacer comentarios cuando fue contactado por Al Jazeera.

"Esperamos que España no conceda la extradición"

La semana pasada, Estados Unidos envió la acusación formal y la documentación a España, a tiempo para cumplir con el plazo de 45 días tras la detención de Chambers en julio. Según ha podido saber Al Jazeera, la acusación formal aún permanece sellada y no ha sido revelada a su equipo de defensa. Las autoridades españolas deben ahora evaluar la solicitud de Estados Unidos. Entre las cuestiones que podrían considerar está si la extradición constituiría persecución política, circunstancia que podría justificar su denegación.

Chambers pertenece a la familia propietaria de Cox Communications, con sede en Atlanta. En 2023, llegó a un acuerdo con sus familiares mediante el cual recuperó su participación en el negocio familiar por aproximadamente 250 millones de dólares, tras una ruptura con la familia. Desde entonces, ha financiado decenas de proyectos en 20 países, según ha declarado Schnabel.

Respecto a la acusación principal sobre la financiación de Hamás, Schnabel afirmó que se trataba de una "acusación inventada" para la cual Estados Unidos no ha aportado "ni una pizca de evidencia". “Según tengo entendido, Estados Unidos parece basarse en el hecho de que transfirió 7,5 millones de dólares de sus propios fondos desde Estados Unidos a Túnez. La realidad es que ese dinero se transfirió a Túnez porque vivíamos allí y para actividades filantrópicas, incluido el apoyo al Club Africain [un equipo de fútbol]”, dijo Schnabel. “El dinero sirvió para patrocinar al club, ayudar a pagar sus deudas y salarios atrasados, reconstruir su centro de entrenamiento y acondicionar campos de fútbol para jóvenes.”

Los abogados de Chambers también han señalado sus opiniones contundentes sobre Israel y su guerra genocida en Gaza. En la semana posterior a los ataques liderados por Hamás contra Israel en octubre de 2023, Chambers publicó en X sobre la respuesta de Israel: «Dejen de llamarlo "castigo colectivo". No hay nada que "castigar". Ninguna facción de la resistencia palestina, ni Hamás ni ninguna otra, ha hecho nada malo. Es simplemente un genocidio. Como lo ha sido».

Tras la detención del hombre de 41 años, agentes del FBI allanaron la propiedad alquilada en Ibiza donde Chambers se había estado alojando, según informó The Guardian. Chambers está representado por el abogado español de derechos humanos Baltasar Garzón, quien ha argumentado que el caso contra su cliente tiene motivaciones políticas y está relacionado con su labor humanitaria en Palestina. “Solicitamos la liberación provisional de nuestro cliente y que se presenten todas las acciones legales necesarias ante los tribunales”, declaró a Al Jazeera.

En 1998, Garzón saltó a la fama internacional cuando solicitó la extradición desde Londres del exdictador chileno Augusto Pinochet. También ha intervenido en casos de derechos humanos en España y Argentina. “Esperamos que España no conceda la extradición en lo que consideramos un caso de persecución política basada en las ideas de nuestro cliente y en la ayuda humanitaria a Palestina”, añadió, refiriéndose a Chambers.

AL JAZEERA DdA, XXII/6452

LO DE CEUTA Y LA REUNIÓN DE LA OPOSICIÓN EN LA EMBAJADA DE ESTADOS UNIDOS



Félix Población

Es de suponer, dados los afanes expansionistas del Estado marroquí, que su gobierno tenga un departamento de observación de la política española, sobre todo cuando los valedores de aquel país (Estados Unidos e Israel) coinciden con esos afanes expansionistas por la situación geoestratégica de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en el Mediterráneo. Es muy probable por esto que el gobierno marroquí se sienta muy ufano de los que sus autoridades fronterizas han permitido a modo de nueva versión de aquella marcha verde que amplió sus fronteras. Me resisto a creer que el CNI español no tuviera conocimiento de lo ocurrido, porque si no lo tuviera sería como para cesar a los máximos responsables. Si hay un punto de conflicto en nuestras fronteras, los de Ceuta y Melilla requerirían la máxima vigilancia, así como el conocimiento de lo que ocurre al otro lado, en este caso una concentración de decenas de miles de personas que no se improvisa de la noche a la mañana. Que nuestro gobierno, por temor a los aliados que respaldan a Marruecos, no haya reaccionado con más energía en su momento ante las autoridades marroquíes y siga manteniendo que ninguna responsabilidad les cabe en la situación que ahora se vive en Ceuta, me parece que decidirá en unos meses la convocatoria de elecciones generales con un resultado favorable a la derecha extrema. Ciertamente, la victoria del Partido Popular y Vox será fruto de una miserable actuación política de ambos partidos que, en un asunto con un futuro tan complejo como las relaciones con Marruecos, se están comportando en contra de la política de Estado que exige tan grave problema. No me olvido, a propósito del que vivimos ahora, del pasado 24 de mayo, cuando la embajada de Estados Unidos en España informó en su cuenta de X de las conversaciones entre su titular, el líder del Partido Popular, la presidenta de la Comunidad de Madrid y Santiago Abascal. Esos encuentros generaron suspicacias por la proximidad con el caso Zapatero y otros afectan al actual gobierno. La reacción de la oposición ahora con la situación en Ceuta favorece una prolongación de la suspicacia. No se entiende de otro modo que, en lugar contribuir a resolverla como corresponde a un asunto de Estado, la oposición se empecine en complicarla poniendo impedimentos al reparto de menores no acompañados entre las comunidades autónomas, según es de ley*. 


DdA, XXII/6452

SI HUBIÉRAMOS SABIDO QUE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN ERA ESTO...


Goti del Sol

Cuando Masuda* elaboró el concepto de la "sociedad de la información" como la base de un conocimiento que iba a contribuir al desarrollo de las sociedades de una manera más armónica, no podía imaginar a dónde íbamos a llegar. El control y manipulación de esa "información" nos está llevando a otro tipo de sociedad muy alejada de la idealizada por el sociólogo japonés. Definiendo con propiedad, pienso que podemos hablar de una sociedad atemorizada al referirnos a la actualidad.

Ayer, mientras estaba a la espera de una atención en el banco, dos señoras comenzaron a conversar y, no podía faltar el tema, se refirieron a la situación que se deriva del tema de Ceuta. Dos mujeres verdaderamente aterrorizadas por lo que escuchan y ven en los programas televisivos. Sin duda una ciudadanía dominada por el miedo es susceptible de las manipulaciones más extremas. No podemos hablar de democracia mientras la sociedad no sea un conjunto de personas formadas e informadas. Desde luego que se observa una situación absolutamente contraria a esos principios.

*Se refiere el autor al sociólogo japonés Yoneji Masuda (1905-1995), pionero en la conceptualización de la llamada sociedad de la información.

DdA, XXII/6452

martes, 1 de septiembre de 2026

Y DESPUÉS DE MUHAMMAD, SU HERMANO MUTILADO MAHMOUD AL DURRAH



Según el firmante de esta información, compartida desde Gaza, quien aparece en la foto es Mahmoud al-Durrah, el adolescente mutilado por un francotirador israelí en octubre de 2025 mientras recogía leña, es hermano DE Muhammad al-Durrah, el niño palestino de doce años que fue asesinado junto a su padre por disparos de la fuerza israelí durante la Segunda Intifada el 30 se septiembre del año 2000. El camarógrafo palestino Tala Abu Rahma recogió las estremecedoras imágenes, en las que aparece el padre protegiendo al cuerpo de su hijo, para France 2 TV, que las dio a conocer internacionalmente. Que durante la invasión de la Franja haya sido asesinados más de 250 profesionales palestinos de la información, quizá ha evitado que llegaran a nuestro mundo más imágenes como las captadas por Tala Abu Rahma, de cuyo destino nada sabemos.

Ahmed Younis/ desde Gaza

Un francotirador del ejército israelí disparó a un adolescente palestino de 16 años, Mahmoud al-Durrah, mientras recogía leña en la Franja de Gaza en octubre de 2025. Luego fue detenido mientras estaba herido y sometido a golpes y abusos durante casi nueve horas en el campamento de refugiados de Bureij.

Mahmoud fue trasladado más tarde al Hospital Al-Aqsa Martyrs en coordinación con el Comité Internacional de la Cruz Roja, donde los médicos fueron obligados a amputarle la pierna derecha. La lesión puso fin a su carrera como jugador de fútbol con licencia y destrozó su sueño de convertirse en un atleta profesional.

En medio de la historia de Mahmoud está el nombre de su hermano, Muhammad al-Durrah, el niño palestino que fue asesinado por disparos de la fuerza israelí durante la Segunda Intifada en 2000. Las imágenes de Muhammad quedaron profundamente grabadas en la memoria colectiva palestina, convirtiéndolo en un ícono de la causa palestina y un símbolo del sufrimiento de los niños palestinos bajo ocupación.

Hoy, Mahmoud vive con su familia dentro de su hogar gravemente dañado, intentando adaptarse a una nueva vida después de perder su pierna mientras se enfrentaba a las duras condiciones impuestas por la guerra.
Gaza, Palestina — 31 de agosto de 2026. Foto de Ahmed Younis.

DdA, XXII/6452

GUSTAVO PETRO: SOBRE LA ROBOTIZACIÓN QUE LLEVA AL FASCISMO


Félix Población

Quienes hayan escuchado alguna vez hablar en algún foro internacional al expresidente de Colombia Gustavo Petro, que dejó su cargo al final de la legislatura como algunos quizá no esperaban en un país donde la izquierda y el progresismo en general arrojan tantas vidas truncadas por la violencia*, somos conscientes del valor humanístico en forma y contenido que tienen sus interesantes ponencias, sobre todo cuando las expone en tribunas institucionales y centros académicos donde puede ahondar más en sus principios y filosofía política. Gustavo Petro nos ha dejado además varios libros, uno de ellos sobre su vida (Una vida, muchas vidas, ed. Planeta), que tendrán ahora su continuidad en el tercero con un título muy específico, Economía política de la crisis climática. Lo editará esta vez para todos los países de lengua española el Fondo de Cultura Económica dirigido por Paco Ignacio Taibo en México. En este país se encuentra ahora Petro para intervenir en su primera conferencia como expresidente de Colombia en la Universidad Autónoma de México. Ojalá podamos contar a distancia con una transmisión de la charla, habida cuenta el interés despertado por el autor y el asunto a tratar, desarrollado también en el último capítulo de su libro. Analizará Petro -según nos adelanta en su cuenta- por qué la robotización que impone la actual fase de acumulación del capital nos lleva al fascismo. Hace constar el expresidente de aquella república (en la foto junto a Ignacio Taibo) que en dos horas se agotaron los cupos para su conferencia académica. Dicho sea para general conocimiento. Nadie duda de que Gustavo Petro satisfará las expectativas creadas, como suele ocurrir, por lo que esperamos que alguna universidad o institución cultural española -pública, por supuesto- lo tenga en cuenta para invitar al conferenciante cuando se haga la presentación del libro en nuestro país.

* Bajo el mandato de nuevo presidente de aquella república, acabamos de saber que han asesinado a la lideresa indígena María Ovidia Palechor y a su esposo, James Flor. La defensora de derechos humanos María Ovidia Palechor, uno de los liderazgos indígenas femeninos más reconocidos del Cauca Colombia, fue asesinada junto a su esposo James Flor, líder social del corregimiento La Pedregosa, Cajibío. Ambos integraron la Mesa Departamental de Víctimas del Cauca. La congresista del Pacto Histórico, Aida Quilcué exigió una "investigación exhaustiva de los hechos" y sostuvo que el crimen "está ligado al interés del exterminio físico y cultural de los pueblos y comunidades"

DdA, XXII/6452