martes, 22 de septiembre de 2026

EL EJEMPLO DE DIE LINKE, VENCEDORA EN BERLÍN


Félix Población

Desde que surgió Die Linke, conocido como Die Linkspartei (El Partido de la Izquierda) en Alemania (2007), siempre pensé que un nombre así es el que debería plantearse la izquierda en España, desperdigada en siglas y egos diversos, así como en partidos territoriales varios. Sigo pensando que después de tantas experiencias frustradas por juntar de una vez a una izquierda a la izquierda del PSOE, el electorado de izquierda de este país podría encontrar un incentivo con un único nombre a la hora de votar en cualquier comunidad autonómica. Creo que agradecería en cierto modo un sustantivo tan definido, sobrio y reparador  como el que nombra a la izquierda en Alemania y que este domingo ha cosechado su mayor éxito en la capital-estado de Berlín, donde venció con autoridad a los demás partidos, incluida a esa extrema derecha tan crecida en aquel país. Elif Eralp, hija de refugiados turcos, podría ser por lo tanto la alcaldesa de Berlín, gracias sobre todo al voto joven y centrar en el alquiler el asunto capital de una campaña muy trabajada. Para ello propone Die Linke poner límite a los precios y hacer que las viviendas en poder los fondos buitre vuelvan a ser públicas. Die Linke ha logrado casi el 26 por ciento de los votos, por lo que ha duplicado lo conseguido en los comicios anteriores. Cabe la posibilidad, por lo tanto, de que en pleno despegue de la extrema derecha en la nación donde más nefastos fueron sus éxitos electorales y que ha vuelto a ganar en el estado de Mecklemburgo-Antepomerania, una mujer de ascendencia inmigrante lidere por primera vez en la historia un estado alemán. Contando como asesor a Morris Katz, el mismo que llevó a Zohoran Mamdani a la alcaldía de Nueva York, Die Linke ha hecho de la vivienda el corazón de su campaña, poniendo como prioridades además el costo de la vida y la desigualdad social. O sea, la vida cotidiana, con el consiguiente respaldo de los sectores más jóvenes de la población. Junto a ello, la izquierda alemana defiende el derecho de los palestinos a un estado propio y muestra una política antimilitarista que contrasta con las postura de los demás partidos. Cabe preguntarse si una reacción así del electorado más joven sería posible en España, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, con un partido que aglutinase a la izquierda y emprendiera una campaña como la de Die Linke. Siento decirlo pero me temo que no, incluso con Morris Katz a la batuta y su feliz estrategia de convertir en objetivos concretos asuntos tales como alquileres, trabajo, sanidad o transporte, con miles de voluntarios dialogando durante la campaña electoral puerta a puerta con el electorado*.

*Ciertamente, el programa que más se acerca al de Die Linke es el de Podemos, "Paz, casa, trabajo". Pero volver a empezar es más que complicado.

**El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su interés en trabajar con la presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y otros representantes de México para atender problemas que, señaló, comparten distintas ciudades, como el costo de vida, la vivienda y las condiciones laborales. “Quiero trabajar con la presidenta Sheinbaum, así como con otros líderes de todo México. Las crisis que enfrentamos son crisis globales. Observamos con admiración las iniciativas de Sheinbaum y las formas como está enfrentando temas como el costo de la vida, así como la importancia de garantizar condiciones dignas para personas trabajadoras”, afirmó Mamdani.

DdA, XXII/6472  

2 comentarios:

cineforumgijon dijo...

Sí, una nueva esperanza en una izquierda que se centra en mejorar la vida cotidiana de las mayorías no pudientes... El núcleo de su campaña, la vivienda, centraba como lema la pregunta "¿debe el Estado expropiar a los grandes especuladores inmobiliarios (aquellos que poseen más de 3.000 propiedades) para poner 240.000 viviendas a disposición de la población?", pero no pasa de ser de un reformismo moderado por cuanto saben, y así lo dicen, que eso sólo lo podrá hacer el Estado (con la colaboración indispensable de los Landers, lo cual ya es mucho decir, especialmente con la oleada creciente de los neonazis de AfD en su control)... En realidad, integrando a disconformes del "ala progre" del cada vez más neoliberal SPD (en ese bipartidismo liberal al que se incorporó alegremente toda lasocialdemocracia europea) con moderados/arrepentidos del viejo SED prosoviético, Die Linke ya vivió sus propias escisiones (hacia una izquierda radical en lo laboral y cuasirreaccionaria en lo social) con la marcha de la diputada en el Bundestag Sahra Wagenknecht, en octubre de 2023, para crear un partido tan personalista que llevaba su propio nombre de Alianza Sahra Wagenknecht (es curioso la eterna pulsión del sectarismo de izquierdas a bautizar sus escisiones como "unión", "alianza", "suma" o "plataforma" y demás alusiones a supuestas convergencias siempre precarias cuando no ilusorias)... En cualquier caso, Die Linke no deja de ser un hálito desocialismo real (reformista y clásico) al estilo de la DSA (Socialistas Democráticosde América) que, en el Estados Unidos trumpista, también está cosechando presencia elctoral a partir del descontento de las bases ciudadanas. Pero es lo que hay, Nueva York, Berlín, México, Sidney brindan un poco de espetanza y dan un poco de aire en medio de tanto ahogo.

Anónimo dijo...

Dann Hoffnungsloss?

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