viernes, 9 de noviembre de 2018

¿SIGUE EN EJERCICIO EL GUARDABOSQUES DE VALSAÍN?

El juzgado de Instrucción número 38 de Madrid ha condenado al autor de  unas coplas publicadas en 2017 en la revista de la asociación judicial Francisco de Vitoria a pagar 50.000 euros a la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, al considerar que, además de sexista y machista, el texto "erosiona" su dignidad. El título del texto era De monjas a diputadas y estaba  firmado con el pseudónimo 'El guardabosques de Valsaín'.
Además, en la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, el magistrado Jaime Moralles condena de forma solidaria a los seis miembros del comité de redacción de la publicación al pago de 20.000 euros a Montero por "no supervisar" el contenido del poema. Lo que conviene reconsiderar, después de conocer esta noticia, es que hay jueces en esa asociación capaces de lucir en público esa mentalidad en el siglo XXI y debajo de un cobarde seudónimo, también los hay con la autoridad para condenar semejante comportamiento en compañeros de esa laya. Es de esperar que un sujeto así, del que el diario El País acaba de dar su identidad (Lorenzo Pérez San Francisco), no ejerza o deje de ejercer pronto en los tribunales. El siguiente artículo fue publicado el 15 de diciembre pasado, cuando se tuvo conocimiento de esas nauseabundas coplas.

Félix Población

Acabo de leer las coplas que un sujeto, inscrito en la Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria, ha publicado en el último número de la revista de esa entidad bajo el seudónimo El Guardabosques de Valsaín. [Valsaín es un municipio del Real Sitio de San Ildefonso, provincia de Segovia, por si el dato pudiera servir para atar cabos en cuanto a la identidad del menguado coplista]. 

Los ochocientos y pico miembros que forman esa asociación deberían sentirse abochornados porque en su publicación oficial hayan aparecido unos versos que, bajo el título De monjas a diputadas, constituyen un nauseabundo ataque del más zafio, retrógrado y rastrero machismo, impropio de una entidad que representa nada menos que a un sector importante de uno de los poderes fundamentales del Estado. 

Tanto en el artículo como en las coplas que lo acompañan, El Guadabosques de Valsaín, que habrá tenido o tiene facultades para impartir justicia en este país, da a entender que tanto Irene Montero, diputada de Podemos y pareja de Pablo Iglesias, como Tania Sánchez, anterior pareja del líder del partido, deben sus responsabilidades en la organización a los apetitos inconstantes de Iglesias. El emboscado de Valsaín pertenece a no dudar a la escuela del ripio casposo y braguetero del añejo Ussía.

Como ha sido Eldiario.es el medio que ha descubierto esta página de basura en la revista oficial de la citada asociación de jueces y magistrados, el periódico ha contactado con el portavoz de la misma. Raimundo Prado, que así se llama, dice que se trata de un texto de opinión de un afiliado que no representa la filosofía del colectivo. Acto seguido, pide disculpas y añade: " La asociación Francisco de Victoria tiene un comité de igualdad y si alguna de las personas mencionadas en ese artículo se siente menospreciada no tenemos ningún problema en pedirle perdón. Trataremos de poner los medios para que textos de ese tipo no se vuelvan a publicar en la revista de la asociación".

Se apreciarán en la respuesta varias contradicciones y cinismos: llamar primero artículo de opinión a lo que es una burda infamia machista, predisponerse a pedir perdón sin pedirlo ante el flagrante menosprecio que se hace a las personas mencionadas y, finalmente, tratar de evitar que textos como ese no se vuelvan a publicar en la revista. 

Según los últimos datos facilitados por el Consejo General del Poder Judicial, la asociación Francisco de Vitoria es la segunda en número de asociados, por detrás de la Asociación Profesional de la Magistratura. Que individuos como el mentado Guardabosques de Valsaín hayan contado con la venia de esa entidad para publicar semejante libelo, deja a la misma a un muy bajo nivel de dignidad, y más bajo aún si se considera que su portavoz todavía se está pensando pedir perdón por el despropósito, como si las disculpas pudieran ofender a aquellos asociados capaces de reir las gracias del coplista. La asociación, además de disculparse, debe decir qué juez se esconde tras tan nefasto e indeseable coplista.

                           DdA, XV/4.007                            

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