lunes, 15 de octubre de 2018

LA ANCIANA DE RETORTILLO Y LA MINA DE BERKELEY

 Victorino García Calderón

Félix Población

Me dice su nieto Victorino, autor de la fotografía, que su abuela tuvo trece hijos, de los cuales dos no pasaron de los cinco años de edad y otros cinco no llegaron ni siquiera al año. Por entonces era muy difícil vivir. Como tantas mujeres del campo de su tiempo, esta anciana se pasó la vida trabajando, sin conocer el descanso hasta que los años vencieron su figura, siempre vestida de negro. 

Se trata de una de las primeras fotografías que hizo su nieto con vocación de dedicarle a la imagen un exhaustivo currículum, compaginado en los últimos años con su lucha porque la multinacional minera Berkeley no instale en Retortillo, la tierra de sus mayores, una mina de uranio a cielo abierto. Las ultimas noticias al respecto tuvieron como fuente el Ministerio para la Transición Ecológica. Según la misma, el Consejo de Seguridad Nuclear ha pedido información adicional a los promotores de la explotación, de modo que no pueda iniciar ninguna actividad que altere de forma significativa el fondo radiológico del emplazamiento. Está paralizada, por lo tanto, la tramitación de los permisos requeridos para que la mina de la empresa citada siga adelante, por los problemas existentes con los desechos radioactivos. 

No sé qué me diría él, pero alguna vez, mientras abrazábamos las encinas centenarias que luego fueron taladas por cientos para hacer lugar a esa explotación criminal, en la actitud de Victorino, en su voz, en sus gritos por calles y plazas, ya sea en aquella comarca o en la misma ciudad de Salamanca, he visto que si lucha con ese celo y esa rabia  para que no asesinen la tierra que le dio vida y el paisaje que le dio luz para hacerse un maestro de la mirada, ha de ser por algo. Bien puede ser porque un día, siendo muy joven, el punto de mira de su primera cámara se prendió en los ojos de esa anciana vestida de luto, en cuyo fondo echó raíz no sólo la vocación de su nieto por la fotografía, sino la amorosa querencia que le profesa al solar campesino de sus mayores, del que su abuela es la humana imagen de las encinas que cantara don Antonio Machado:

¿Qué tienes tú, negra encina
campesina,
con tus ramas sin color
en el campo sin verdor;
con tu tronco ceniciento
sin esbeltez ni altiveza,
con tu vigor sin tormento,
y tu humildad que es firmeza? 


DdA, XV/3982

4 comentarios:

Victorino García dijo...

Muchísimas gracias, Es maravilloso.

Félix Población dijo...

Te lo mereces.

El blog de Jesus dijo...

Conocí a esa mujer y conozco a Victorino. Son gente que ama esta tierra y su lucha no se quedará sin recompensa. Gracias Félix por este maravilloso texto.

Lazarillo dijo...

A vosotros por vuestro empeño.

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