viernes, 26 de mayo de 2017

SOLO HABRÁ GOBIERNO DE CAMBIO SI NOS ENTENDEMOS CON EL PSOE (ERREJÓN)


Lazarillo

Me quedo con las dos respuestas que Íñigo Errejón da al principio de la larga entrevista en Teatro del Barrio que publica CTXT con uno de los líderes que siguen siendo incuestionables en Podemos. Las preguntas obligadas para iniciar esa conversación eran justamente las que las tres periodistas que firman la interviú le plantean. Errejón considera que no solo es una buena noticia para la izquierda que haya ganado Sánchez las primarias del PSOE, sino que es una buena noticia para el conjunto de la gente decente: "Y eso no necesariamente por las características de Pedro Sánchez, sino por el movimiento que se ha generado en torno a él dentro del PSOE. A veces, en la historia, la gente se convierte en referente más allá de sus condiciones subjetivas. Hay veces en que los países tienen hambre de héroes, tienen hambre de épica o de mística. Yo creo que no hay muchas condiciones para que Sánchez encarne ese papel, pero hay que reconocer que ha conseguido una cosa que antes era impensable: un hombre absolutamente privado del aparato y contra el conjunto de los poderes mediáticos y económicos ha servido de referente para una pequeña rebelión de votantes o simpatizantes o militantes del Partido Socialista que en primer lugar han expresado su descontento con la investidura de Rajoy y en segundo lugar han expresado su descontento con el intento --un intento de régimen-- de hundir el Partido Socialista para salvar al régimen. En algún momento, diferentes espacios mediáticos, intelectuales y económicos le dijeron al Partido Socialista que se tenía que sacrificar para que sobreviviera el sistema de partidos tradicional y un sistema político ya muy tocado...". Da la sensación de que al PSOE le afecta eso de una manera, pero a Podemos le afecta severamente, responden las periodistas: "Está por ver cómo nos afecta -contesta Errejón- en función de la dirección que tome, pero está claro que nos interpela. Lo que sucedió el 21 de mayo afecta al conjunto del panorama político español y a nosotros en primer lugar. Demuestra que no hay una frontera clara e inequívoca entre los viejos partidos del Régimen del 78 y los que queremos cambiarlo, que hay contradicciones dentro. Nuestra relación con el Partido Socialista es extraordinariamente complicada pero de ella depende el cambio en España. Somos, hemos sido hasta ahora, competidores en lo electoral pero solo puede haber gobiernos de cambio si nos entendemos con el PSOE". 

No parece por ahora previsible un entendimiento entre el PSOE de Sánchez y Unidos Podemos, por lo que un gobierno alternativo al de la derecha se presenta como una posibilidad bastante lejana. El renovado secretario general del Partido Socialista, desde que regresó a Ferraz,  no hace más que tender al arrepentimiento  de lo que en su día confesó públicamente a Évole, posiblemente porque si fuera coherente con lo dicho al periodista correría el riesgo de que el PSOE derrotado en las primarias rompiera con su PSOE. Pero no hay otra para un gobierno real de cambio, según están comprobando en Portugal, en cuyo espejo fue a mirarse Sánchez antes de vencer el pasado domingo y durante toda su campaña. También podría darse una rebaja de objetivos políticos por parte de Unidos Podemos para llegar a ese entendimiento con un hipotético PSOE recosido, pero eso podría aparejar igualmente una ruptura o descosido en esta formación, ante el júbilo de la vieja y nueva derecha (PP+Ciudadanos) y los consiguientes efectos abstencionistas en el electorado de izquierda, harto de descosidos.

 País de tartufos
Miguel Sánchez-Ostiz/Cuarto Poder
En mi opinión, el triunfo de Pedro Sánchez, más allá de la militancia, es una buena muestra de hasta qué punto está harto este país y aunque sea desde el desacuerdo inicial muestra su necesidad o ambición de cambio. Las reacciones a los resultados electorales manifestaban más esperanza que suspicacia, al menos las individuales de las redes sociales. Invitaban a pensar que, pese a todo, que ha sido mucho, hay gente fuera del PSOE que todavía cuenta con él para realizar el cambio necesario. ¿Ingenuidad o esperanza en que no todo está perdido? Lo ignoro. Con todo, me temo que el lastre de la desconfianza y la decepción acumulada durante años es demasiado pesado. Exigiría decisiones políticas radicales, auténticas rupturas, que hicieran creíble el cambio necesario que al menos los militantes del PSOE parecen haber visto y reclamado.
No sé lo que va a hacer Sánchez, pero espero que él lo sepa, porque ahora mismo se necesitan cambios que no admiten aplazamientos ni sesteos y van mucho más allá que una mera restauración tardía del actual sistema político.
¿Va a aceptar su derrota Felipe González y la camorra que le aplaude? Creo que la labor de zapa está servida y que el país que el PP representa está al acecho en defensa de una casta y de una idea patrimonial del Estado. Sánchez representa una amenaza, todo lo inconcreta que se quiera por el momento, lo mismo que Puigdemont en Cataluña con un referéndum que está cada día más cerca, tanto si se celebra como si no, y nos vemos obligados a asistir a una demostración de fuerza gubernamental. Hasta Peter Handke tiene miedo del proyecto político que encarna Puigdemont; el hasta ayer denostado o silenciado Handke, y hoy alabado por manifestar su miedo a la secesión catalana y solo por eso, como hispanista de prestigio y personaje de culto. País de desmemoria este, país de tartufos, que no parece tener otro principio ético que la conveniencia oportunista y el «Donde dije digo, digo Diego» como divisa de caballería esperpéntica.

DdA, XIV/3546

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