viernes, 3 de marzo de 2017

PABLO IGLESIAS Y LA POESÍA




Félix Población

El escritor Montero Glez firma una larga entrevista con  Pablo Iglesias en el último número de la revista Librújula, que también podemos leer en Público, y en la que el líder de Podemos habla de sus lecturas, un asunto que referido a no pocos políticos daría mucho menos de sí. 

Este fin de semana, antes de la presentación del  libro, pudimos comprobar a través de las redes sociales el rigor y el entusiasmo intelectual con los que Iglesias lee y analiza un ensayo que le interesa, tal como ha ocurrido con Ibex 35: una historia herética del poder en España, del que es autor el sociólogo Rubén Juste. Sería muy reconfortante que otros políticos participaran a su público  comunicaciones intelectuales de ese tenor cada vez que leen un libro que les resulta interesante.

Debido a esa última lectura compartida de Iglesias -en la que también me he embarcado con tanto gusto como para recomedarla-, me ha parecido oportuna la interviú de Librújula. En ella habla el interesado, entre otras cosas, de poesía, materia de lectura minoritaria en España, y mucho más entre la clase política, aunque en Podemos ya tengamos en el directorio del Consejo Ciudadano a la poeta Sofía Castañón. 

Pablo Iglesias le dice a Montero Glez que le ha costado mucho leer poesía, pero que le gusta mucho escucharla: “La poesía se debe escuchar, no está pensada para ser leída, está pensada para ser recitada, para ser cantada. Mi padre recita muy bien. Ha sido actor de teatro y desde el principio me ha gustado mucho escuchar recitar. Desde pequeño me enseñaron a memorizar versos de Lorca o de Machado y eso ha hecho que, aunque leer poesía me convence menos, escuchar poesía me entusiasme”. 

Es muy estimulante escuchar estas frases si quien las dice aspira a estar algún día al frente del gobierno de este país. Sobre todo porque me consta la certidumbre absoluta del aserto. Mi querido amigo Javier Iglesias es un excelente recitador, tan enamorado de la poesía al menos como yo mismo, y por lo tanto el más llamado a sembrar en la sensibilidad de su hijo lo que personalmente hice con la de mi hija desde sus primeros años. La memoria poética hace mucho bien al cultivo en expresión y hondura de la palabra.

Hay mucho por hacer con respecto a la poesía, la música, el teatro y el arte en general en España. Evitaríamos así que muchos estudiantes de los cursos superiores de instrumento tengan que abandonar su país -también por esto- para ampliar sus horizontes vocacionales en otras naciones.

DdA, XIV/3486

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