martes, 2 de agosto de 2016

VICENTA LÓPEZ Y SU HIJO JESÚS, DOS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO EN VILLAFRANCA DEL BIERZO


Félix Población

Vicenta López y su hijo Jesús Camuñas López fueron asesinados en 1948, casi diez años después de finalizada la Guerra de España, por haber cobijado en su casa a unos guerrilleros antifranquistas que habían matado a un agente en un tiroteo el día anterior. 
Las investigaciones del historiador Alejandro Rodríguez permitieron descubrir los restos de Vicenta y Jesús en el cementerio de Villafranca del Bierzo. Las labores de exhumación, llevadas a cabo el pasado mes de noviembre por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), dieron con esos restos en dos días: los del hijo estaban bajo los de la madre, los dos boca arriba, en buen estado de conservación. Milagros tenía diez años de edad cuando vio a su madre y hermano ser conducidos supuestamente a los calabozos de Villafranca, ignorando que serían ejecutados en la carretera Madrid-La Coruña en aplicación de la Ley de Fugas, que tantos asesinatos a sangre fría encubrió.
El próximo viernes, en el teatro de la localidad berciana, Milagros estará presente para celebrar un acto en memoria de las víctimas, que serán por fin dignamente enterradas en el cementerio. Leo en La Crónica de León las declaraciones del portavoz de la ARMH, Marco Antonio González: "Hemos conseguido ayudarla [a Milagros] a cerrar un duelo que llevaba más de 60 años y ese era uno de nuestros objetivos, porque nadie había hecho nada. Los trabajos salieron bien, los restos estaban en una zona difícil, en un rincón del cementerio, recuerda, y ahora será Milagros la que decida donde enterrarlos, que es lo que ella quería".
El acto de entrega de los restos se configurará como un homenaje a la la memoria de todos los represalidados en Villafranca del Bierzo, que no fueron pocos. Se calcula, según un estudio del historiador de la ARMH, que más de medio centenar de republicanos fueron asesinados. Algunos acabaron incluso en los campos de concentración nazis, apunta González.
Dice Emilio Silva, presidente de la ARMH y uno de sus fundadores, que la palabra recordar tiene su origen en la palabra re-cordis: volver a pasar por el corazón. "Entre sus muchos significados hay uno que es "guardar en la memoria o saber de memoria. Para entender su origen hay que trasladarse a un tiempo en el que se creía que los recuerdos se almacenaban físicamente en el corazón. Cerrar un duelo -prosigue el escritor-, dar una sepultura digna a un ser querido, conocer la verdad de lo que le ocurrió son formas de volver a pasar por el corazón. Milagros tenía diez años cuando vio cómo se llevaban a su madre, Vicenta, y a su hermano, Jesús. No volvió a verlos nunca más, pero los recordó cada día de su vida".
Hemos tenido, a lo largo de los últimos cuarenta años, una serie de gobiernos que no han entendido esto o lo han pasado por alto. El de Rajoy, ahora en funciones, ha despreciado una descafeinada ley de Memoria Histórica que pretendió en parte paliar el largo olvido de las víctimas del franquismo. La última infamia acerca de esa ley la perpetró Esperanza Aguirre con una frase virulenta que identifica su reconcomio y el odio que la mueve: Torpedearía la Ley de Memoria Histórica
Eso es tanto como pretender asesinar los sentimientos que Milagros experimentará el viernes que viene, cuando los restos de su madre y hermano descansen para siempre con la dignidad debida al corazón de su recuerdo. Si la muerte de ese recuerdo no ha podido darse en casi setenta años, nada más que indignarnos y asquearnos podrán conseguir esas abominables palabras de Aguirre, unidas a las de cuantos en el Partido Popular comparten similar animadversión a la memoria democrática de España.

DdA, XIII/3332


1 comentario:

Anónimo dijo...

Ahí siguen amparando impunidades y ganando elecciones.

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