viernes, 4 de marzo de 2016

TAMBIÉN EL ODIO ENTRE LOS ARGUMENTOS DE GONZÁLEZ


Félix Población

Habría que rastrearlo en los medios de información, pero estoy casi convencido de que el término guerracivilismo, utilizado con tanto desparpajo por las facciones más reaccionarias de la derecha,  sólo pudo nacer en aquellos sectores ideológicos afines con la memoria de quienes en 1936, rebelándose contra la segunda República como régimen democráticamente constituido, encendieron la chispa de la Guerra de España y, con ella, una penosísima posguerra que nos aisló del mundo libre durante la primera fase de una dictadura de casi cuarenta años. 

De una de esas covachuelas del resentimiento ha partido, una vez más, una andanada de odio, reflejada en el juicio crítico que le ha merecido a su autor el discurso del líder de un nuevo partido político, recién estrenado en el Congreso. ¿O si no qué quiere decir el periodista López, director del diario digital Hispanidad, cuando después de calificar a Pablo Iglesias de estalinista, enberbecido, engreído, arrogante y pedante, manifiesta amenazante que o se le pone en su sitio o en la sesiones del Congreso acabarán a tortas?  

El sitio de Iglesias, periodista López, está donde lo han puesto la voz y el voto de millones de conciudadanos. Voz y votos, ciudadano López, las única herramientas válidas para poner a cada cual en su sitio en una democracia. Las tortas quedan para quienes las dieron durante casi cuarenta años. En cuanto a las voces, López haría bien en higienizar la suya.

Tambn es frecuente que desde la derecha más airada y corrupta -hasta el punto que estamos viendo un día sí y otro también-, desplazada por esas razones del porvenir político por un joven partido conservador, se propale la infamia de que es el odio el motor que mueve a Podemos como alternativa política. No hay mayor entidad de odio que el que se puede tener a los muertos. Si a ello se suma el desprecio, el compendio es deleznable. Miles de españoles siguen enterrados en fosas y cunetas sin nombre. Son las víctimas del franquismo, el régimen del que salieron los fundadores del Partido Popular.

Lamento que también haya utilizado el señor González el argumento del odio. Se lo imputa a Iglesias como discípulo de don Julio Anguita y sólo puede servir de razón a quienes, como él, viven enrabietados, acaso por aisistir a su propio declive moral. "La memoria no es rabia ni odio, sino desear un futuro sin los errores del pasado", ha respondido Pablo Iglesias. Lo escribió en su perfil de Twitter, enlazando una columna sobre González del fallecido periodista Eduardo Haro Tecglen en El País, titulada 'Perdón, perdón, perdón', de recomendable lectura.

DdA, XII/3232 

2 comentarios:

Dioni Uria dijo...

La arrogancia es la manifestación de la debilidad, al miedo secreto que se tiene a los rivales.
Fulton John S.

Lazarillo dijo...

Bien por Fulton.

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