viernes, 6 de noviembre de 2015

EL ESCRITOR EGIPCIO AHMED NAYI, A JUICIO POR "USO DE LA VIDA"

Portada del libro Uso de la vida, de Ahmed Nayi
Portada del libro Uso de la vida, de Ahmed Nayi

Jesús Cabaleiro Larrán

El escritor y periodista egipcio Ahmed Nayi responderá el próximo 14 de noviembre (2015) ante un juez por un pasaje erótico de su novela ‘El uso de la vida’ (‘Istajdem al haya’), que fue publicado en agosto por el semanario cultural Ajbar al Adab (Noticias cuturales), suplemento semanal literario en papel creado en 1993 por el escritor Ghamal (Al) Ghitany (1945-2015), publicado por el diario gubernamental, Ajbar al Yaum (Noticias de hoy).

Nayi y el editor de Ajbar al Adab, Tarek al Taher, quien ha publicado por entregas los cinco primeros capítulos de la novela, han sido acusados de “libertinaje y atentado contra la moral pública” enfrentándose a cargos por publicar contenidos explícitamente sexuales y atentar contra la moral, confirmó una fuente judicial. Al Taher ha alegado a la fiscalía no haberlo leído.

“Mi novela es una obra literaria que no debe ser juzgada. Si alguien la considera un atentado contra la moral, que no la lea”, dijo Nayi, de 30 años, quien combina su labor de escritor con la de periodista en Ajbar al Adab y en el diario independiente Al Masri al Yaum, siendo miembro del Sindicato de Periodistas. También ha trabajado como freelance para el diario digital independiente fundado en 2013, Mada Masr.
Nayi, quien tendrá que responder ante la Justicia, considera que la fiscalía egipcia “siempre ha estado en contra de la libertad de expresión”, que está “atravesando un muy mal momento” en el país. Su abogado, Mahmud Othman señaló que se enfrentan a una posible condena de dos años de cárcel y una multa de 10.000 libras egipcias (1145 euros).
Periodistas del Sindicato de la Prensa de Egipto se manifiestan en apoyo de Ahmed Nayi
Periodistas del Sindicato de la Prensa de Egipto se manifiestan por la libertad de prensa.
El Sindicato de Periodistas y la Unión de Escritores egipcios ya han mostrado su solidaridad con Nayi.

El capítulo seis, que también ha sido publicado en internet, habla de varios temas tabú como detallados encuentros sexuales o fiestas en casas con drogas, consumo de hachís y alcohol En dicho capítulo de la obra, el protagonista, Basam Bahgat, un joven frustrado, cuenta en primera persona su relación con una chica, Mona Mi, y un encuentro sexual que ambos mantuvieron y en el que el protagonista describe que durante el encuentro con su pareja se “pasó horas besando su vagina”.
La fiscalía no ha dudado en considerar el citado fragmento del relato como un “veneno para la moral de la sociedad”. “El acusado transgredió la moral pública al escribir escenas que describen una relación sexual entre una pareja”, asegura el escrito acusatorio, que insiste en que el novelista “está difundiendo veneno con su pluma”.
Al parecer el relato soliviantó al denunciante, identificado como Hani Saleh. Según el informe de la Fiscalía, que ha sido filtrado a varios medios egipcios, tras leer la escena citada, Saleh sintió como su corazón se aceleraba, sufría fatiga y una repentina caída de la tensión arterial. Tras presentar la denuncia ante la Procuraduría, esta encontró indicios de delito en la novela.
Ahmed Nayi en una foto de twitter
Ahmed Nayi en una foto de twitter
El novelista, nacido en El Mansura en 1985, explicó que ‘El uso de la vida’, su segunda novela, publicada en 2014 por la editorial libanesa Dar al Tanwir, nunca había suscitado ninguna controversia hasta que el semanario Ajbar al Adab decidió publicarla por entregas. Tras ser publicada en Líbano fue distribuida el año pasado en El Cairo por lo que está disponible en las librerías locales. Como en el caso de cualquier libro extranjero impreso, recibió el visto bueno de la Autoridad Censora de Publicaciones antes de que su primera impresión llegara a Egipto. El texto está escrito en árabe coloquial y clásico en colaboración con el artista de cómics y guiones gráficos, Ayman al Zorkani.
La novela tiene un carácter futurista y la sexualidad es un tema que une a los personajes que usan un lenguaje descarnado y casi pornográfico: “¿Qué hace la gente joven a sus veinte años en El Cairo? ¿Es que lamen vaginas, chupan penes o inhalan hachís mezclado con somníferos? ¿Hasta cuándo estos fetiches serán emocionantes, innovadores y estimulantes?”
Su primera novela, ‘Rogers’, fue publicada en 2007. En esta novela, las palabras del autor se mezclan con las canciones de ‘El Muro’ de Pink Floyd que se intercalan en la narración, toda la historia es un juego jugado por la imaginación y las alucinaciones del protagonista. Fue traducida al italiano. En 2009, publicó un libro electrónico titulado Sabaa durus mustaqqah min Ahmed Makky (Siete lecciones extraídas de Ahmed Makky), una breve obra sobre la crítica de arte. También escribió sobre la historia de los blogs egipcios en ‘Blogs en tweet’ (2010), una visión general de los principales blogs árabes de 2003 a 2010.
El director de la Red Árabe de Información para Derechos Humanos (Raidh), Gamal Eid, criticó la decisión de la fiscalía y aseguró que el procesamiento de Nayi recuerda que a pesar de que el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, habla de un Estado civil, hay muchos juicios abiertos “contra la libertad de expresión”. El director de esa ONG comparó la Fiscalía egipcia con la policía de la moral del ultraconservador Arabia Saudí, y subrayó que los funcionarios deberían haber archivado el caso.
Egipto es el cuarto país del mundo con periodistas detenidos, al menos 20 (después de China, Eritrea e Irán) y ocupa el puesto 158, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2015 de Reporteros Sin Fronteras.
Según Eid, a nadie se le ocurriría llevar ante los tribunales al escritor egipcio Naguib Mahfuz (1911-2006), único escritor en lengua árabe premiado con el Nobel de Literatura (1988), por varias de sus novelas “que tienen también contenido sexual”. Mahfuz vio cómo su novela ‘Hijos de nuestro barrio’ (Awlad aratina), publicada por partes en el diario Al Ahram (Las pirámides) en 1959 -pero editada en Líbano-, fue considerada herética en su país y no ha podido ser publicada, al contrario que en otros países árabes. En España está publicada llegando a contar 13 ediciones. Hay que recordar que en 1994 el escritor fue atacado por integristas que lo acuchillaron en el cuello y le dejaron secuelas hasta su muerte.
También en Marruecos, la conocida novela de Mohamed Chukri (1935-2003), ‘El pan desnudo’(Al jubs al hafi) traducido en su reciente edición española ‘El pan a secas’ muestra un alto contenido sexual y fue prohibida en Marruecos de 1982 hasta el año 2000. Del mismo modo, ‘Confesiones a Alá’ de la escritora francomarroquí Safia Azzeddine (1979) tiene un alto y explícito contenido sexual. Esto no ha sido óbice para que incluso se haya realizado una versión teatral y otra en cómic, eso sí, en Francia.
Por otra parte, hay que recordar que el acoso sexual es algo habitual en Egipto, ocho de cada diez mujeres lo sufren en el transporte público y la Fundación Reuters determinó que Egipto es el peor país árabe para ser mujer. Además ‘sexo’ es uno de los términos de búsqueda frecuente para los usuarios de internet egipcios y al menos cinco de los cien sitios web más visitados entre los egipcios son de pornografía.

DdA, XII/3123

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