jueves, 13 de noviembre de 2014

LOS PERIODISTAS PUBLICISTAS Y SU CREDIBILIDAD

 Sede central de Endesa
Félix Población

Escribía recientemente acerca del interesante libro de Pascual Serrano "La Prensa ha muerto, ¡viva la Prensa!", que analiza el periodismo crítico, independiente y progresista gestionado por los propios profesionales de la información en una serie de países -también el nuestro-, con el apoyo indispensable y substancial de lectores y suscriptores. 

En muchos de los medios que lo ejercen, la publicidad ha quedado reducida a ser una parte secundaria de su economía, mínima incluso en algunos y nunca en contra de la línea editorial que sustenta el periódico. Pues bien, si se me pidiera que glosara con una sola imagen o un solo ejemplo la crisis o falta de credibilidad creciente del otro periodismo, el convencional o dominante, solo tendría que recurrir a los casos de aquellos afamados profesionales que, después de haber escrito en su juventud los discursos posfranquistas de algún importante líder político de la idolatrada Transición, venden su voz en la radio o la televisión para anunciarnos la ventajas de invertir nuestro dinero en alguna empresa relacionada con la energía. 

¿Qué mueve a esos curtidos periodistas, cuyas dilatadas carreras les han deparado una cierta nombradía y un buen vivir, para poner tan feo colofón a sus currículum? ¿Creen acaso, en el declinar de su oficio, que tanto vale su voz y/o imagen para emitir una opinión o información sobre la actualidad política como para vender un determinado producto en el mercado? ¿Qué credibilidad pueden tener los medios que hacen compatible unos y otros mensajes en el transurso de sus informativos? ¿No es ese el periodismo que debería morir frente al que ya empieza a vivir entre nosotros?

DdA, XI/2841

1 comentario:

Anónimo dijo...

Durante el franquismo estaba muy mal visto eso que se critica en Diario del Aire. Es más, hubo profesionales que renunciaron a una buena pasta por no hacer anuncios.

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