domingo, 31 de octubre de 2010

FLORES PARA LOS MUERTOS CON UN RECUERDO ENVENENADO


Melibea

En víspera de un día como el de mañana, asociado en el calendario religioso a la memoria de los familiares difuntos, Manuel Vicent recuerda en su acostumbrado artículo dominical publicado en el diario El País al personaje de Antígona, que dio su vida por dar una sepultura digna al cadáver de su hermano para que su alma no errara por la tierra con clamor de venganza y sin hallar descanso. Desde entonces existe la creencia de que es imposible la paz entre los vivos -escribe Vicent- mientras no estén sosegados todos los muertos. El que después de treinta años de democracia y de libertad -afirma el columnista- haya decenas de miles de cadáveres en sepulturas innominadas supone la degradación más evidente de un conciencia colectiva. He aquí el texto completo del artículo:

"Es muy dulce el sol de las ánimas. El día primero de noviembre la gente lleva al cementerio las flores carnosas de los pensamientos, pero debajo de esa luz suave que ilumina la memoria de los muertos, en España sigue vigente el mito de Antígona. Es todavía nuestra tragedia. Durante setenta años, desde el final de la Guerra Civil, decenas de miles de españoles están enterrados en cunetas y barrancos. Fueron vencidos, humillados, ejecutados y hacinados en fosas comunes. Todo el suelo de la patria está fermentado de cadáveres que aún siguen gritando como lo hicieron un segundo antes de recibir una descarga de plomo. Es el mismo grito, son las mismas lágrimas. Antígona sacrificó su vida por dar honrada sepultura a su hermano para que su alma no vagara sobre la tierra en busca de venganza sin encontrar reposo. Desde entonces existe la creencia de que es imposible la paz entre los vivos mientras no estén sosegados todos los muertos. El rito funerario está unido al primer acto de piedad que sintió el homínido, hace 130.000 años, y fue la señal de que el germen de la conciencia se había implantado en su cerebro. Este hecho religioso coincidió con la fabricación de la primera hacha de sílex, que sirvió para matar. Más allá de la Guerra Civil y de la política de uno u otro bando, el que después de treinta años de democracia y de libertad haya decenas de miles de cadáveres en sepulturas innominadas supone la degradación más evidente de una conciencia colectiva. Puede que las almas, cuando abandonan los cuerpos, vayan a formar parte de la energía universal y constituyan el espíritu de la materia o puede que se disuelvan en la nada, pero aquellas que un día animaron los despojos de los vencidos en la Guerra Civil están todavía presentes en la vida política alimentado odios y resentimientos, y también una piedad que viene de la noche de los tiempos. Durante millones de años los cadáveres quedaron a merced de las alimañas sobre la piel de la tierra. Hubo un momento en que un primate se dio cuenta de que eso mismo que hacían los buitres con las vísceras de otro, un día lo harían con las propias entrañas y decidió el primer enterramiento sagrado. Es muy cruel que familias españolas deban asimilar todavía las flores para sus muertos a un recuerdo envenenado".

viernes, 29 de octubre de 2010

EL JERSEY DE MARCELINO CAMACHO


Félix Población

Una de las últimas entrevistas a Marcelino Camacho, si no la última, apareció en el diario Público hace algo más de un año. Pere Rusiñol contaba que el anciano sindicalista y su compañera, Josefina Semper, seguían viviendo en un modesto piso sin ascensor de 60 metros cuadrados, que habían comprado 58 años atrás, y que sumadas sus dos pensiones juntaban 1.500 euros al mes.

Durante la interviú, el periodista anotó dos detalles que denotan la reafirmación ideológica de Camacho a lo largo de su vida sindical y política. Marcelino mostró a Rusiñol el viejo carné de diputado comunista por Madrid, fechado en 1977, y eludió hacer lo propio con el de militante número 1 de Comisiones Obreras por temor a estropearlo: Mientras viva continuaré con esta militancia, dijo.

Esa militancia tuvo un distintivo durante la Transición que todos recordamos: los sobrios jerseys de lana de cuello vuelto que Josefina empezó a tejer para arropar a su compañero durante los años de cárcel que hubo de soportar bajo la dictadura. Esa prenda vistió de humanidad y sencillez el talante de un sindicalista que respiraba esas virtudes en la cordialidad y nobleza de su trato.

En el prólogo a las Memorias de Marcelino Camacho, Manuel Vázquez Montalbán dice de su protagonista que luchó como peón de la Historia en la Guerra Civil, y que, a partir de la derrota personal y de clase, se movió como un héroe griego positivo, en la lucha contra el destino programado por los vencedores, personal y coralmente…Toda su vida será un trabajador que considera que el mundo no está bien hecho. Es decir, que no está hecho a la medida de los débiles.

Hace unos meses fue noticia que uno de los jerseys de Marcelino Camacho había entrado a formar parte de los fondos que integran el Museo de Adolfo Suárez y la Transición en Cebreros (Ávila). Deberían tenerlo en cuenta aquellos líderes sindicales que lucen prendas Burberry cuando convocan huelgas generales ante las reformas laborales regresivas del Gobierno.

En Cebreros está la memoria de lana que tejió Josefina para arropar de dignidad y compromiso la talla humana y militante de su compañero. Es de desear que su significado no se convierta nunca en un objeto de museo del sindicalismo en España. Sobre todo porque se ciernen tiempos en que habrá que dar esa talla en la calle y a cuerpo.

jueves, 28 de octubre de 2010

ZAPATERO DIRÁ LA PRIMAVERA QUE VIENE QUE SE VA


Félix Población

La sesión de control al Gobierno discurrió ayer por donde solía en la etapa más airada del Partido Popular. La consigna era atacar a Pérez Rubalcaba en su primer debate como vicepresidente primero. Lo de menos, a la postre, fue la pregunta planteada por Soraya Sáenz acerca de la congelación de las pensiones. Lo que quiso el PP, sobre todo, fue hacer uso de sus diputados más furibundos en el rastreo y lanzamiento de viejos lodos contra el también ministro del Interior.

Desde los GAL al caso Malaya, pasando por la corrupción felipista o el 11-M, los señores Hernando y Gil Lázaro pretendieron enfangar a tope el currículum de Pérez Rubalcaba con sus desaforadas intervenciones. Hasta la calva de don Alfredo salió a relucir cuando Hernando le espetó que pierde el pelo pero no el vicio.

Me dio la impresión ayer de que en el Partido Popular fue muy leído y comentado el artículo de mi estimada amiga Lucía Méndez, una de las más ponderadas y perspicaces profesionales del diario El Mundo, que el pasado martes hablaba de la posibilidad de que Rodríguez Zapatero tenga decidido no presentarse a los próximas elecciones generales.

Según Méndez, y tal como adelantaba Lazarillo en este modesto DdA hace unos días, el ascenso de Pérez Rubalcaba a la vicepresidencia primera se debería a la expectativa de que pudiese relevar a ZP, mediante la convocatoria de unas primarias o un congreso extraordinario en su partido la próxima primavera, una vez Zapatero anunciase -tras las elecciones municipales de 2011- que no aspirará por tercera vez a La Moncloa.

El diario El Plural se refería ayer a Lucía Méndez como la prestigiosa periodista del diario El Mundo que habría sido elegida por Rodríguez Zapatero para mantener la línea abierta entre La Moncloa y ese periódico, una vez resentidas las relaciones entre ZP y Pedro J. Ramírez tras la elección de Pérez Rubalcaba como vicepresidente. Eso y el hecho de que Lucía haya sido en otras ocasiones comentarista de relevantes versiones sobre significativas noticias políticas, da mucho fundamento al artículo de la jefa de Opinión del citado diario.

En línea con el propósito de retirada de Zapatero estaría también el nombramiento de Marcelino Iglesias como secretario de organización del PSOE, con vistas a la puesta en marcha de esas primarias o congreso extraordinario que permitiría la elección de Pérez Rubalcaba, entre varios candidatos, como sucesor de ZP.

Si todo ello va a generar que el Partido Popular se comporte de modo tan asilvestrado como lo hizo ayer en el Congreso, hará bien el PSOE en seguir el consejo de Napoleón que creo aplicó en su intervención Pérez Rubalcaba: Nunca interrumpas a tu enemigo mientras está cometiendo un error.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Y UNA MINISERIE SOBRE JUAN CARLOS Y SOFÍA?


Lazarillo

Este Lazarillo tiene el buen gusto de haber intentado ver sin conseguirlo varias de las miniseries televisivas sobre determinados hechos reales que la historia contemporánea o la actualidad periodística hicieron especialmente noticiosos en los últimos años. Se trata, en todos los casos que he podido comprobar como televidente, de productos fallidos, incapaces de seducir a un espectador medianamente exigente, tanto por la elementalidad y simpleza de los guiones como por el mediocre, convencional y apresurado trabajo interpretativo de los actores.

El atrevimiento de Tele 5 de llevar a la pequeña pantalla el romance de los Príncipes de Asturias, cuya segunda parte se ofrecerá esta noche después de que la primera alentara una oleada de republicanismo visceral en las redes sociales, tenía todas las papeletas para que se convirtiera precisamente en esto último.

No se puede concebir en serio un guión con esa pareja protagonista, idealizada hasta el melindre según prescribe el tratamiento laudatorio que los medios tributan en este país a la institución monárquica, sin correr el riesgo de que las más jóvenes generaciones -llamadas a soportar al nuevo soberano- se defiendan de tal pastiche y contraataquen de modo feraz con el aluvión crítico de sus comentarios.

Algunos califican el producto como miniserie de humor, sólo superable por la que tuviera por protagonista a la duquesa de Alba y su latin lover (todo se andará), y otros creen que el guión original podría haber sido obra de Iñaki Anasagasti -cuya animadversión hacia la Corona es manifiesta-, para así favorecer entre la ciudadanía la creciente añoranza republicana. En este sentido se expresaba alguna de las apostillas, sugiriendo que después de los amores de Felipe y Letizia, algún otro canal privado o público se atreva con el romance de Juan Carlos y Sofía.

De seguro que una producción con esos protagonistas, gestada con el mismo servilismo encomiástico e igual simpleza argumental que la de los Príncipes, sería muy favorable para la causa tricolor en nuestros días. Sobre todo porque no podría eludir lo que está grabado en nuestra Memoria Histórica. La monarquía que tenemos la dispuso e impuso Franco, por lo que éste tendría en la historia televisiva un papel protagónico que la historia de la democracia le niega como dictador.

martes, 26 de octubre de 2010

HABLEMOS DE MIERDAS: LEÓN DE LA RIVA, DRAGÓ Y PÉREZ REVERTE


Félix Población

Hay veces en que la sobrecarga de mierda que llevan los periódicos, a cuenta de determinados personajillos, atora nuestra capacidad de perplejidad hasta el punto de dejarnos sin aliento apenas para la reacción. Puede pensarse incluso que es mejor callar porque así no seguimos revolviendo la mierda que esos individuos han vomitado y que en algún caso puede servirles incluso de propaganda, pero me parece que en esta ocasión, y ya que se ha dado por partida triple, es oportuno comentar:

1º.- Que si el Partido Popular aspira a un mínimo de decencia política, acuerde de inmediato el cese del alcalde de Valladolid, Javier León De la Riva. No se puede estar al frente de un Ayuntamiento democrático cuando se falta al respeto, de modo tan grosero y tabernario, a una ministra del Gobierno en un alarde de machismo retrógrado impropio de quien representa como máxima autoridad a toda una capital de provincia. Las disculpas del alcalde no son suficientes para que su nombre vaya asociado siempre a semejante dislate, máxime si permanece en un puesto que no merece. Estimo que una persona capaz de expresarse así en público padece, como vino a sugerir el presidente cántabro Revilla, algún tipo de perturbación que hace aconsejable su cese.

2º.-Creo que Albert Boadella, hombre de cultura y una de las personas que más sabe de teatro en España, debería avergonzarse de firmar libros con el ex locutor Sanchez Dragó en los que éste alardea de que “se folló en Tokio a dos crías de 13 años, una detrás de otra, y que lo volvieron loco. El delito ha prescrito, comenta muy cachondo, y añade que en verdad le violaron ellas”. El entrecomillado forma parte del artículo firmado por Xabi Larrañaga en Noticias de Navarra, y deja la talla humana e intelectual de Dragó al nivel de la heces de su culo.

3.- El escritor Pérez Reverte se ufana de haber cosechado un par de miles de seguidores en Twitter al calificar gratuitamente al ex ministro Moratinos de perfecto mierda por no saber contener sus lágrimas en el momento de dejar el cargo. Si lo sé, lo insulto antes, ha dicho don Arturo a modo de reafirmación y con la hediondez chulesca que lo caracteriza, tan dada a este tipo de soflamas insultantes, casi siempre contra el partido que no le nombra comisario en las muestras y eventos donde se forra.

Estos tres casos son producto de la falta de respeto y dignidad que se está propalando sobre todo desde la caverna mediática y que el otro día, en el programa Salvados de La Sexta, casi llegaba a reconocer el mismísimo Miguel Ángel Rodríguez, prototipo de esa fatua inverecundia y ex portavoz de Aznar. Lo malo de esa mierda no es que apeste, sino que nos lleguemos a acostumbrar a su tufo. Por eso no conviene callarse ante mierdas tan elocuentes.

lunes, 25 de octubre de 2010

ZAPATERO: UN MENOR SAHARAUI MUERE POR DISPAROS DE SOLDADOS MARROQUÍES


Lazarillo

En el libro de estilo de cierta prensa libre española debe de existir un apartado no explícito en el que está previsto titular así cada vez que muere un niño palestino tiroteado por soldados israelíes. Lo hemos leído muchas veces. Casi siempre que matan así a un menor en Gaza o Cisjordania, resulta muerto por disparos, como si las balas fueran fruto de un azaroso lance ajeno al celo ejecutor de un militar.

Ahora, esa misma circunstancia se ha repetido en otro territorio ocupado en el que el invasor, con permiso y apoyo de la Europa de las libertades y haciendo lo propio que Israel ante las disposiciones de la ONU, acaba de matar a un adolescente: Un menor saharaui muerto y dos heridos por disparos de soldados marroquíes, titula El País.

Los soldados dispararon al vehículo en el que circulaba Nayem el Gareh cuando salía de un campamento improvisado a unos 15 kilómetros de El Aaiún. Allí, desde hace varias semanas, entre 10.000 y 20.000 saharauis vienen reivindicando viviendas y puestos de trabajo, y que los recursos del Sáhara reviertan en la población autóctona.

No había, pues, según el comité organizador del campamento, ninguna reclamación independentista de por medio, conscientes los promotores de la convocatoria de que eso sería tanto como estimular a las autoridades marroquíes a intervenir de manera violenta contra ellos. Con todo, el emplazamiento estaba rodeado por cientos o miles de gendarmes y agentes de las fuerzas auxiliares invasoras, que ponían todo tipo de impedimentos para el abastecimiento de los acampados.

La muerte del adolescente saharaui ocurre al día siguiente de que Christopher Ross, enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara, visitase la región y fuese acordada una nueva ronda de conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario para primeros del mes que viene en Nueva York. Marruecos se sigue dotando así, con el cadáver reciente de un niño saharaui, del argumento de la fuerza bruta en que basa su ocupación, consentida por los potencias libres y poderosas del mundo.

Con la muerte de Nayem el Gareh sobre la mesa de negociaciones, es oportuno recordarle a nuestro Presidente del Gobierno unos párrafos de la carta que hace algo más de un año le escribieron los niños saharauis a La Moncloa y que no tuvo ningún eco en cierta prensa libre española, para la que los niños palestinos y saharuis sólo pueden resultar muertos cuando los mata el ejército invasor:

"Sr. Zapatero, España no puede seguir aprovechándose de las riquezas naturales saharauis, ni vender armamento a Marruecos para que lo utilice contra nosotros o sus otros vecinos. Ni su Gobierno debe ignorar que la policía marroquí pega y encarcela a nuestras familias en los territorios ocupados del Sáhara Occidental y viola sistemáticamente los derechos humanos. Somos embajadores de nuestro Pueblo, que tiene una antigua tradición de vida en el desierto, y sabemos muy bien lo que es la solidaridad, la ayuda y la generosidad. Tenemos una forma de vida distinta, que por supuesto le invitamos a conocer más de cerca cuando Usted quiera.Dicen también los mayores, que a los niños y niñas saharauis nos brillan los ojos porque los tenemos llenos de estrellas, pero yo creo que nos brillan porque sabemos que nuestro País es muy bonito y soñamos con que pronto volveremos a él".

+El pozo del desierto.

viernes, 22 de octubre de 2010

CÉSAR FALCÓN Y EL ATENTADO CONTRA AZAÑA


Félix Población

El pasado martes se presentó en el Ateneo de Madrid una edición facsímile del libro Madrid (1938), de César Falcón, una crónica veraz y militante de la intrahistoria madrileña durante el primer año de la Guerra Civil (Editorial Hacer). Se trata, en palabras de Buero Vallejo -que vivió aquel Madrid-, de un texto lleno de vigor que, a pesar de algunos desaliños propios de una redacción de urgencia, muestra un poderoso aliento épico y una imagen fidelísima de la realidad.

Con ser en todo momento interesante la lectura del libro, hay en la primera parte del mismo -antes del golpe de Estado que dio lugar al conflicto- una puntual reseña del clima de provocación que desde la derecha reaccionaria se trató de instalar en la capital del Estado y que llama la atención por las noticiosa descripción a pie de calle de algunos hechos.

Antes de los asesinatos del teniente republicano Castillo y el diputado conservador Calvo Sotelo, que precedieronen en días al golpe fascista, Madrid soportó en los meses previos el asesinato de obreros por parte de la reacción, un complot militar en un regimiento de Alcalá de Henares, el asesinato del capitán Faraudo y sendos intentos de atentado contra Dolores Ibarruri y el propio presidente de la República, don Manuel Azaña.

Todos los días ha habido un pequeño combate, escribe Falcón. El fascismo ataca cada vez con mayor audacia. Acaba de celebrarse en el paseo de la Castellana la fiesta de la República. Cuando desfilaba el Ejército, un oficial de la Guardia Civil ha intentado disparar contra el Presidente Azaña. La escena ha sido muy rápida; cientos de trabajadores estaban alerta. El intento no ha tenido más consecuencia que la muerte del agresor.

El peruano César Falcón Garfías (1892-1970) fue un buen novelista, periodista y autor de teatro, diputado por Málaga, director de Mundo Obrero, corresponsal del diario El Sol en Londres y París, y forjador del Teatro Proletario. No busquen muchos más datos sobre él. Así como sobre el poeta García Lorca y su compañía teatral La Barraca abunda todo tipo de información y ensalzamiento, a Falcón lo ha devorado el velo falaz del olvido, según expresión del mismo Buero Vallejo, un velo que se prolonga hasta nuestros días, pese a esa crónica magnífica, precisa y cálida a la vez, de aquel Madrid que se adelantó como ejemplo de lucha a todas las capitales de Europa que luego serían dominadas por el fascismo, tal como predijo -si caía Madrid- el propio César Falcón.

+Prólogo de Lidia Falcón, hija del escritor.

jueves, 21 de octubre de 2010

A RAJOY LE SUENA PÉREZ RUBALCABA COMO SUCESOR


Lazarillo

Mariano Rajoy cada vez se parece más a su caricatura. Esto, que veníamos notando a lo largo de sus dos legislaturas como líder de la oposición, se ha hecho mucho más patente ahora que se limita a llevar la contra a lo que hace el Gobierno, aunque sea la política económica que él mismo haría de llegar a La Moncloa. Tanta simpleza en el discurso hace de su protagonista un personaje mucho más próximo al guiñol.

Esa política parece que va a seguir siendo la misma porque, entre los cambios de ministros con los que ayer nos sorprendió Rodríguez Zapatero, no figura el de la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Así que quienes hoy hablan de cambios radicales, intentos de recuperación del apoyo social o concesiones a la izquierda porque la acomodaticia Rosa Aguilar ha obtenido una cartera, más parece que hacen propaganda del Gobierno que diagnóstico de expectativas.

Lo más significativo de la remodelación es sin duda el nombramiento de Pérez Rubalcaba como vicepresidente primero y portavoz en La Moncloa, sin abandonar su gestión en el departamento de Interior, por la que está mereciendo una buena nota en la opinión pública. Este nombramiento es el que, según se ha sabido hoy en los mentideros políticos, ha puesto más nervioso al Partido Popular, centrado todos estos años en ganar votos a costa de los dislates gubernamentales.

Ha sido por eso muy significativo que Mariano Rajoy, a la hora de valorar los cambios en el gabinete de ZP, se haya referido al celo vigilante de su partido para que desde el Gobierno no se vuelva a repetir una negociación con ETA. Si lo ha dicho, estando Pérez Rubalcaba ya en La Moncloa y como titular de Interior, es porque se teme que todavía el Partido Socialista tiene una baza para que las encuestas -tan favorables ahora al PP- puedan cambiar de sentido. Esto podría darse si antes de los próximos comicios generales, como sería deseable, Rodríguez Zapatero fuera finalmente el presidente que acabase para siempre con el terrorismo etarra.

Imagínense que Rodríguez Zapatero no se presente a las elecciones de 2012, con el indudable rédito histórico de haber sido el jefe de Gobierno que puso fin a ETA, y que Pérez Rubalcaba, colaborador en esa tarea desde su departamento de Interior, acepta que su partido lo nombre como sucesor para llegar a La Moncloa, en donde ya está.

Eso es lo que teme Rajoy y por eso dijo lo que dijo, sin venir aparentemente a cuento, con la reiterada simpleza del discurso que lo caricaturiza.

miércoles, 20 de octubre de 2010

EL VALLE DE FRANCO Y AUSWITCH*


Félix Población

En el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca se conserva el expediente del abuelo del Presidente del Gobierno, Juan Rodríguez Lozano, de profesión militar, abierto por el Tribunal Especial de Represión de la Masonería y el Comunismo, en el que consta el fusilamiento del encausado en la madrugada del 18 de agosto de 1936 en Puente Castro (León) por las tropas rebeldes del general Franco.

Hace un par de años, Rodríguez Zapatero dijo que el franquismo ya había sido juzgado por la historia, como si la ejecución y/o el asesinato del capitán Rodríguez Lozano y los miles de ciudadanos defensores del régimen republicano pudiesen quedar así reparados.

Con toda seguridad, sin figurar ningún antepasado suyo entre las víctimas, el criterio del Presidente del Gobierno no sería el mismo al valorar la represión que tuvo lugar a partir de los años setenta en los países del Cono Sur de América Latina. Sería inimaginable que ZP aplicase esa misma frase con relación a los miles de víctimas de los Videla, Pinochet, Stroessner y demás dictadores cuyo infausto proceder se asemeja al del extinto caudillo ferrolano, con el agravante de que éste propició además una guerra civil.

En España se hizo una transición democrática en la que los vencidos y los hijos de los vencidos mostraron su afán de ganarse un futuro democrático abierto a las libertades sin resentimiento ni venganza hacia los vencedores, a pesar de que en ningún momento éstos hicieran la más mínima señal de arrepetimiento. Quizá por esto y por un miedo excesivo a avivar viejas heridas, han perdurado y perduran durante más de treinta años los símbolos y rótulos franquistas en nuestras calles y plazas, ahora teóricamente proscritos mediante la Ley de Memoria Histórica. También sigue ahí el monumento más emblemático del antiguo régimen, emplazado a medio centenar de kilómetros de la capital del Estado y presidido por la tumba del dictador.

En el Valle de Franco, erigido en la Sierra de Guadarrama “para perpetuar la memoria de los caídos de nuestra gloriosa Cruzada” -según quedó escrito en el acta fundacional del faraónico monumento-, trabajaron en régimen de semiesclavitud miles de presos republicanos. Asimismo fueron acarreados a lo largo de la dictadura, secuestrados de las cunetas y fosas donde fueron enterrados por sus ejecutores, los restos de miles de combatientes o resistentes contra el ejército faccioso. Para que el lugar alcanzase la categoría de basílica, el Papa Juan XXIII impuso como condición la inhumación de los vencidos, siempre que constara su catolicidad, aunque del clandestino traslado a Cuelgamuros nada supieran sus familiares y descendientes. A éstos, como a todos aquellos que estiman totalmente indignante la permanencia de un monumento al dictador cuyo régimen fue condenado en Bruselas, es seguro que no les basta con el juicio de la historia al que apela Zapatero. Este Gobierno debe tomar una decisión ya con el mausoleo de Franco, que de seguro habría sido aplicada hace muchos años si el Valle de los Caídos hubiese estado ubicado en Cataluña o Euskadi.

Cuenta Fernando Olmeda en su libro El Valle de los Caídos: una memoria de España que cuando Joseph Ratzinger visitó El Escorial en 1989 como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el hoy Benedicto XVI mostró su interés por personarse en la basílica. Su actitud fue muy distinta a la que mantuvo en Auswitch hace un lustro como Papa. Auswitch fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como lugar de la memoria, único destino digno que le cabe al actual Valle de los Caídos, previa erradicación de los sepulcros del dictador y José Antonio Primo de Rivera, y dignificación de los republicanos allí enterrados.

En Auswitch dijo Benedicto XVI: “Sólo se puede guardar silencio, un silencio que es un grito hacia Dios. ¿Por qué, Señor, permaneciste callado?, ¿cómo pudiste tolerar esto?”. Ratzinger se limitó a rezar en Cuelgamuros y a persignarse ante la tumba de Franco.

*Artículo publicado hoy en el diario El Mundo con el título reducido a El valle de Franco.

martes, 19 de octubre de 2010

GARCÍA RÚA Y EL SIGLO DE CNT


Félix Población

Este pasado fin de semana, en uno de los telediarios de La Primera de TVE, pudimos vislumbrar más que visionar con detenimiento una escueta información que hablaba del centenario de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), la histórica organización anarcosindicalista a la que corresponde buena parte de los logros obtenidos por la clase obrera en España.

Fue tan fugaz la información que apenas tuvimos tiempo de apreciar la presencia y la palabra de una de las personalidades más carismáticas de la CNT de hoy, el filósofo anarquista, ensayista y poeta José Luis García Rúa (Gijón, 1923), cuya trayectoria personal, intelectual y humana, es para quien escribe estas líneas todo un modelo de dignidad y coherencia desde la memoria gijonesa que comparte con el anciano profesor cuando era uno de sus espontáneos alumnos adolescentes.

La CNT ha organizado a lo largo de este año un centenar de actos culturales con motivo de su siglo de existencia, si bien la presencia de este tipo de eventos está teniendo tan escueta y fugaz difusión como la concedida por ese telediario al sindicato anarquista. A ejemplo de lo que ocurrió durante la Transición, la CNT sigue siendo ninguneada por los medios de información. Ni se habla de lo que representa hoy en día (50.000 militantes), cuando muchos trabajadores se van hartando de la mansedumbre acomodaticia de los sindicatos mayoritarios y se percibe un aumento de militancia cenetista, ni se recuerda a fondo lo que supuso en el pasado.

A la CNT se debe, y bueno es recordarlo cuando los derechos laborales están siendo amenazados y recortados por el neoliberalismo galopante -con toda Francia levantada en reiteradas huelgas generales-, la jornada de ocho horas y la erradicación del trabajo infantil, así como los primeros y más decididos avances en pro de la igualdad de la mujer, el amor libre, el ecologismo y el antimilitarismo.

En el telediario aludido no pudimos escuchar más que media frase de mi recordado profesor García Rúa. Si el curioso lector tiene interés en saber de su biografía y bibliografía, le invito a que se informe. Yo no puedo resistirme a insertar unos párrafos de la entrevista (toda ella interesante) que hace algo más de un año se publicó en Granada Digital (José Luis fue profesor de Filosofía en aquella universidad) y en los que García Rúa se refiere a la fase actual que vive el capitalismo:

"La situación es gravísima y decisiva. El capitalismo está a punto de concluir su triste ciclo (no hablamos de días ni de inmediateces). En medio de esta grave situación, los Estados capitalistas sólo pueden aplicar métodos falsos para producir, igualmente, falsas impresiones: psicologizar la situación, en un intento de generar la confianza que impida la protesta firme y real. Para ello, es su tarea emplear e inventar todo lo que pueda producir algún signo de apariencia; manejar, sistemáticamente, la mentira con la mayor naturalidad; emplear el dinero que no tienen, comprometiendo, así, si la cosa les resultase, la vida de tres o más generaciones. Pero, claro, para excusarse a sí mismos, hay que buscar culpables, y así abren la boca para señalar especuladores sin nombre, a los que, sin embargo, siguen en sus métodos. Y, como son sin nombre, claro, todo es abstracción y todo queda en casa. Quieren ganar tiempo, para intentar otra ronda de cincuenta años. Tienen, para ello, que mantener una situación que haga que sea el propio obrero el que pida bajar drásticamente los salarios, aumentar sin tasa la jornada laboral y la edad de jubilación (bueno, es un decir, porque la jubilación queda, en sí misma, en entredicho), aceptar condiciones insufribles de trabajo, cualquier cosa. Todo, antes que perder el empleo, bueno, la ilusión del empleo. Conseguido esto, los Estados capitalistas podrían ya, para otros cincuenta años, diseñar una situación obrera con más del 30% de paro obrero estable, jornadas interminables, precariedad total, riesgo absoluto, derechos sociales recortados al máximo o inexistentes, jubilación inexistente o en suma precariedad, y, mediando las oportunas deslocalizaciones de empresas y las ETT´s correspondientes, dispersión absoluta de la clase. La hora es, pues, de que la clase obrera diga ¡basta!. Una clase sin conciencia de sí misma, pero que sólo actuando puede recuperar. La hora es de internacionalizar el movimiento obrero activo y de que se mantenga al margen de los partidos que intentarán recuperarlo para someterlo de nuevo a la máxima cosificación y renovar nuevas formas de esclavización. Heredarán, así, los trabajadores un mundo dislocado y semidestruido, pero sólo, únicamente ellos podrán construir un mundo nuevo".

lunes, 18 de octubre de 2010

EL PLANETA Y "LA FIERA LITERARIA"


Félix Población

Quienes somos suscriptores y gozadores de La Fiera Literaria, el excelente boletín crítico perpetrado por Manuel García Viñó desde hace tres lustros como punto de encuentro y desahogo de quienes deploramos la mala literatura coetánea que se hace pasar por buena en nuestro país, estamos convencidos de que esa artesanal y magnífica publicación no va a desaprovechar la noticia que supimos ayer, poco después de que se fallara una nueva edición del Premio Planeta, el mejor dotado de las letras hispánicas.

El supuesto plagio de una novela de María del Carmen Formoso por parte de Camilo José Cela para llevarse los millones en 1994 con un seudo-producto titulado La cruz de San Andrés, vuelve a la actualidad tras el dictamen de una juez de Barcelona. Por presuntos delitos contra la propiedad intelectual, estafa y/o apropiación indebida, queda decretada la apertura de juicio oral contra José Manuel Lara Bosch y la editorial Planeta, a los que se les requiere una fianza de 533.333 euros.

Sería responsabilidad del editor, según la Audiencia Nacional de Barcelona, haber facilitado a nuestro último o penúltimo (si se españoliza al hispanoperuano Vargas Llosa) Premio Nobel de Literatura una copia de la obra inédita de Formoso, Carmen, Carmela, Carmiña, para que Cela se presentase con urgencia al premio y lo obtuviera ese mismo año, algo que al parecer Lara había intentado previa e infructuosamente con Miguel Delibes, que desechó el ofrecimiento.

Es curioso que se tenga conocimiento de esta nueva entrega de La cruz de San Andrés con la acechante sombra del plagio, que desde hace tanto tiempo planea sobre la novela sin que llegue a dilucidarse de una vez, cuando acaba de ser fallada -es un decir- la última edición del certamen, con Eduardo Mendoza como ganador. Este autor no estaba entre los planetables futuribles que La Fiera auguraba para los años venideros en un acerado artículo sobre el premio, publicado en su número del pasado mes de febrero: Juan Luis Cebrián, Rosa Montero, Elvira Lindo, Carod Rovira, Javier Marías, Pérez Reverte…

Sí se habla de Mendoza en el número de octubre de 1999 de la misma publicación, glosando un artículo de ese escritor en el que se quejaba de que su nombre sonara a menudo para el Planeta cuando en realidad no se había presentado, porque después tenía que soportar que el frutero y el quiosquero le ofrecieran sus más amables condolencias por haber perdido.

Pues ya puede don Eduardo dejar de quejarse por sonar y no ganar. Ahora lo que necesita el premiado es que La Fiera no lleve una vez más razón y el Planeta de este año sea tan infumable como los precedentes, con la sospecha del plagio de Cela, además, como permanente baldón. ¿Qué ocurrirá con el Planeta si se llegara a confirmar esto algún día? Igual hasta lo cambian de nombre para seguir lo mismo, con la presencia de las máximas instituciones presidiendo tamaño fraude.

MANUEL ALEXANDRE Y EL RESCOLDO DE LA MUJER SOÑADA


Melibea

Por haber conocido y admirado desde hace tiempo al viejo y magnífico actor secundario Manuel Alexandre, fallecido recientemente, cuyo sobresaliente trabajo interpretativo como protagonista pudimos ver en TVE el pasado viernes en la película de Manuel Carnevale Elsa y Fred, esperaba con impaciencia el artículo que en su memoria escribiría de seguro su amigo Manuel Vicent en su habitual columna dominical del diario El País. Resulta obvio que mis fundadas expectativas no se han visto decepcionadas:

"Siempre recordaré a Manuel Alexandre sentado en el Gijón, con el tique de la consumición enrollado a modo de pequeño pincel, que mojaba en el rescoldo del café, con el que pintaba un desnudo femenino en el papel de la servilleta, levemente escorado sobre el velador. Era la forma de abstraerse de la tertulia cuando se hablaba de problemas que no le interesaban o le traían un mal recuerdo o había algún gafe en la mesa. Llevaba todavía en los huesos todo el miedo de la Guerra Civil. Tenía un concepto catastrófico del ser humano, pero si en España se hubiera celebrado un concurso de recibir aplausos, cronómetro en mano, Manuel Alexandre lo habría ganado sin ninguna duda, más que ningún otro personaje de cualquier rango, clase u oficio. Fue muy amado por tenderos, camioneros, oficinistas, jubilados, amas de casa, presidentes de Gobierno, gente alta y baja, jóvenes y viejos. Hasta poco antes de morir, algunos en la calle aún le felicitaban por el Premio Nobel al confundirlo con el poeta de su mismo apellido. Manolo Alexandre lo mismo te recitaba sobre la marcha un soneto de Quevedo que te daba ideas para arreglar un grifo o un caldero mientras cruzabas con él un paso de cebra. Fue culto, muy leído, de costumbres consolidadas. Rafael Azcona decía: "Se nota que ya es primavera porque Manolito Alexandre ha dejado la bufanda cruzada y se ha puesto la pescadora". Lo único que le hacía llorar era el recuerdo de las noches de Pasapoga con su amigo Fernán-Gómez y el amor de algunas mujeres. Había aprendido el oficio bajo el bombardeo de Madrid, con toda la vida por delante en pensiones con olor a coliflor, corralas y camerinos hasta que, siendo por antonomasia el actor secundario en 300 películas, consiguió ser protagonista en dos de ellas a los 90 años, algo que no ha logrado ningún actor del mundo, Hollywood incluido, y que podría ser llevado al Guinness. Batió otro récord. Fue el único en ser atropellado por su propio coche al ponerse delante para detenerlo con las manos en la rampa de un garaje. Dos sucesos por los que puede pasar a la historia. Había que quererle. Cuando llegué al Gijón, hace mil años, él ya estaba allí pintando con el rescoldo del café a la mujer soñada".

viernes, 15 de octubre de 2010

LA TORTURA TAURINA ES CULTURA


Lazarillo

El ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, se reunió hace unas fechas con una cuadrilla de toreros, todos muy elegantemente ataviados, para compartir con ellos que el espectáculo de la tortura ejercida contra un animal en un coso, entre pitos, palmas, acordes musicales, puyazos y banderillas, es cultura. Quiere esto decir que en España eso está a la altura de un concierto de Bach o una sinfonía de Beethoven, una ópera de Mozart, el montaje de una obra de Shakespeare o la puesta en escena del Lago de los cisnes.

Siendo así, me pregunto, qué mantenía hasta ahora la tauromaquia bajo la dependencia del Ministerio del Interior, que es un departamento propio del orden público, si lo que su titular piensa es que el lugar de ese espectáculo basado en la tortura de un animal está en el mismo departamento donde se gestionan las bibliotecas y los museos. ¿Se puede admitir un traslado de dependencia tan contrastado sin preguntarse las razones?

Escucho a los taurófilos afirmar que el toreo es arte y así lo prueba el hecho de que artistas, músicos y poetas dejaron constancia de ello en sus obras. El aserto no me vale porque lo que se pinta, compone o escribe no justifica que el tema sea arte. El único arte constatable es el del autor que concibió y verificó su obra con una sensibilidad hacia el toreo que para nada se parece a la que se da ahora en la sociedad española.

A un poco más del 72 por ciento de los españoles no le interesa actualmente la tauromaquia. A pesar de eso, cada una de los doce millones de familias que constituyen la población de este país aporta a ese espectáculo anualmente la cantidad de 47 euros. Con ello contribuyen a financiar los casi 600 millones de euros (564) que el Estado aporta con destino a ese tipo de actividad. En esa cifra no se cuentan las ayudas que además reciben los ganaderos del toro bravo.

Sólo en Andalucía se han invertido este año dos millones y medio de euros en promocionar la tauromaquia. No sé lo que se podría hacer por la cultura de esa región con esa cantidad, pero aplicada a la sanidad pública se podrían poner en funcionamiento diez quirófanos de urgencias con capacidad para verificar ocho cirugías diarias o pagar un empaste bucal a más de nueve millones de niños.

El espectáculo de los toros torturados y ejecutados en los ruedos está llamado a desaparecer por extinción natural. Subvencionar esa extinción como cultura no la rescatará de su muerte en la España de nuestro siglo.

+También contra el gorrión.

jueves, 14 de octubre de 2010

LOS MINEROS DE CHILE Y LA DESIGUALDAD SOCIAL


Félix Población

Era difícil superar el récord de audiencia establecido hace unos meses con motivo de la final de la Copa del Mundo de Fútbol, pero si entonces 800 millones de televidentes presenciaron el partido entre Holanda y España, el rescate de 33 mineros chilenos, enterrados desde hace más de dos meses en una explotación del desierto de Atacama que debería estar cerrada, fue visto por mil millones de personas en los cinco continentes.

El mismo día en que ocurrió el suceso, el presidente chileno se encontraba de gira por Colombia y Ecuador. En cuanto tuvo conocimiento de la noticia, Sebastián Piñera preguntó por el número de trabajadores afectados. Desde ese momento, en contra del parecer de algunos de sus asesores, se involucró activamente en una empresa que podía repercutir para bien o para mal en la imagen de su propio gobierno.

El satisfactorio resultado final del rescate está suponiendo para Piñera un baño de popularidad que ningún medio, de los que habitualmente tildan a otros mandatarios latinoamericanos de populistas, ha calificado con este término pese al exhaustivo aprovechamiento mediático que el presidente chileno ha sabido sacar del evento.

Claro que, además de colmar de popularidad a Sebastián Piñera, lo que el accidente de Arequipa ha mostrado también al mundo es el Chile que nadie quería ver y ayer pudimos apreciar en las imágenes transmitidas por televisión. Quienes fueron rescatados del interior de la tierra eran todos indígenas o mestizos, explotados por una empresa que mal pagaba su trabajo, verificado en pésimas condiciones de seguridad. Sus rescatadores, en cambio -ministros, técnicos y demás autoridades-, eran todos de pura raza blanca, como apuntaba Carlos Enrique Bayo en un reciente artículo.

Dicen que Chile tiene como mayor virtud la de levantarse del piso cuando se enfrenta a la adversidad, pero que también es su mayor defecto el de desunirse cuando la adversidad pasa. Es un sarcasmo histórico -señalaba Bayo- que fuera un 12 de octubre el día en el que el presidente Piñera y todo su equipo de tecnócratas racialmente puros se pusieran la medalla de extraer de la madre tierra a los que su clase catira sigue explotando como hace 518 años.

Para que un hecho de tanto impacto social en la sensibilidad de los chilenos como el que acaba de resolverse no se quede en la autoimposición de esas medallas y en un mero derroche de triunfalismo, el Gobierno debería mostrar de inmediato su predisposición a corregir la deplorable situación laboral que ha puesto en peligro la vida de esos 33 trabajadores. Para ello es preciso recortar la voracidad de la patronal o la indolencia del Estado a la hora de supervisar las tareas productivas.

El mayor riesgo para convivencia en Chile estriba en la desigualdad social. Téngase en cuenta que la brecha entre ricos y pobres es en ese país la segunda más alta de América Latina: el 10 por ciento más rico de la población se lleva el 47 por ciento de los ingresos, mientras que el 1,2 por ciento más pobre sólo obtiene el 1,2, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Seguro que los explotadores de la mina San José están entre los primeros y tengo mis dudas de que la justicia les haga pagar la desmedida codicia que puso en juego la vida de sus trabajadores.

+El rescate de mineros en Chile es una condena moral contra los responsables de Coahuila, México.

miércoles, 13 de octubre de 2010

EL PP, LOS CAÍDOS DEL VALLE Y LOS DEL 12-O


Lazarillo

Enterado el Partido Popular de que, por encargo del Gobierno y en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, un equipo técnico había entrado en el Valle de los Caídos para investigar los restos de algunas de las miles de víctimas republicanas enterradas allí sin el consentimiento de sus familias por quien fue culpable de su muerte, quieren los conservadores llevar el asunto al Congreso y la Falange anuncia una querella contra el Gobierno, que con un poco de suerte -como dice hoy Ignacio Escolar- quizá encuentre el juez adecuado para que Garzón no sea el único procesado por el franquismo en la España de 2010.

Según la Fundación Francisco Franco, el número de víctimas caídas y enterradas en Cuelgamuros en defensa del golpe de Estado perpetrado por el general Franco se cifra en 20.000, todas escrupulosamente documentadas. Un número similar o mayor de republicanos (anarquistas, socialistas, comunistas y liberales) pueden estar inhumados a la vera del dictador sin documentación alguna que los identifique. Todas las víctimas, las de unos y otros, reposan bajo el ofensivo epígrafe Caídos por Dios y por España, que incluye al causante de la mayor tragedia en la historia de este país, caudillo por la gracia de Dios durante casi cuarenta años.

El PP sostiene que las catas forenses verificadas por los técnicos del Gobierno para investigar los restos de siete militantes anarquistas se hicieron sin permiso judicial, sin la autorización de la comunidad de monjes benedictinos que regenta la abadía y sin conocimiento de la Comunidad de Madrid ni del ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial. Esto es, para el Partido Popular lo que menos importa es que los familiares de esas víctimas reclamen –más de setenta años después- el derecho a identificar a sus deudos y enterrarlos con el respeto debido que ignoraron y pisotearon sus asesinos.

Ha querido el calendario que esa actitud del PP coincidiera casi con la de las Nuevas Generaciones (NN.GG.), denunciadas por las Juventudes Socialistas (JJ.SS.) por haber concertado en Twitter el abucheo de ayer contra el Presidente del Gobierno con motivo de la Fiesta Nacional. Tal abucheo se hizo especialmente patente durante el minuto de silencio tributado a los caídos en la Plaza de la Lealtad. Lo peor es que no nos extraña esto, visto lo otro. Los del abucheo quieren un Jefe de Gobierno suyo y sólo suyo. Así no habrá abucheos ni memoria ni reparación para los vencidos.

+No se han tocado restos humanos en el Valle de los Caídos, según Fernández de la Vega.

viernes, 8 de octubre de 2010

VARGAS LLOSA Y GARCIA MÁRQUEZ, DOS NOBEL A PALOS


Félix Población

Ahora que con todo merecimiento ha recibido el Premio Nobel de Literatura el escritor peruano Mario Vargas Llosa, cuyas opiniones políticas estoy muy lejos de compartir, han sido muchos los comentarios de los lectores de los periódicos electrónicos comparando la obra que avala al autor de La guerra del fin del mundo y la de Gabriel García Márquez, el novelista colombiano premiado también con el Nobel en 1982.

Pocos de esos comentarios, sin embargo, se han centrado exclusivamente en la calidad literaria incuestionable de uno y otro escritor. La mayoría no ha podido evitar referirse, a la hora de justificar sus preferencias y sus denuestos, a la ideología que caracteriza a tan extraordinarios novelistas: Vargas Llosa como defensor del liberalismo, muy lejos de su izquierdismo juvenil, y García Márquez proclive al socialismo y viejo amigo fiel y confeso de Fidel Castro.

Las disputas de los lectores sobre el ideario de quienes se han ganado sobradamente un lugar de cabecera en la historia de la literatura hispánica, basadas en argumentos que para nada tienen que ver con la magnífica obra de ambos autores, me recuerda que don Mario y don Gabriel están enemistados desde hace más de treinta años. El percance ocurrió en Ciudad de México y se saldó con un puñetazo que Vargas Llosa le propinó a García Márquez a causa de los problemas sentimentales del primero con su esposa, Patricia, a la que Gabriel habría asesorado al respecto.

Hay también otra versión, en consonancia con las diferencias que ahora exponen sus lectores en los comentarios aludidos, y que basa la puñada de don Mario en las iniciales discrepancias ideológicas que por esos años apuntaba el distinto itinerario que iban a llevar ambos escritores. La imagen que ilustra este artículo, obra del fotógrafo mexicano Ricardo Moya, fue tomada dos días después de la agresión, el 14 de febrero de 1976, porque Gabo quería tener constancia de la misma.

Transcurridos tantos años y sabido que pese a sus discrepancias los dos novelistas reconocen el valor de la obra de uno y otro, sería deseable que la concesión del Premio Nobel de Literatura a ambos hiciera posible dejar atrás las cicatrices de la reyerta. No digo que volvieran a la amistad que se profesaron en su ya lejana juventud, pero sí a una confortadora reconciliación.

La lengua que hablan en el mundo 400 millones de personas debe mucho a la palabra escrita de los dos para que ambos sigan empecinados en el silencio que propició una muy vieja y puede que olvidada disputa.

jueves, 7 de octubre de 2010

¿ZAPATERO CANDIDATO CON UNA VELA A DIOS Y OTRA AL DIABLO?


Félix Población

Puede darse por satisfecha la señora Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, ante el resultado de las primarias socialistas en esa región. Me temo que sus expectativas de seguir al frente del gobierno autonómico siguen siendo las mismas que si Trinidad Jiménez, candidata de Rodríguez Zapatero, Pérez Rubalcaba y José Blanco, hubiese sido la ganadora. El problema del PSOE no es cuestión de candidatos, sino de programa y aproximación mínima a la sigla S. Lo que pasa ahora es que la derrota de Jiménez, tal como ha dicho Alfonso Guerra, ha supuesto también la derrota de quien sigue siendo -mientras no diga lo contrario- candidato a La Moncloa para 2012.

Fue muy torpe por parte de quienes apostaron por la ministra de Sanidad tratar de obligar a Tomás Gómez a cederle el puesto a Jiménez como candidata a la Comunidad de Madrid. Llegar a unas primarias y encontrarse con una militancia que descarta a la persona de confianza del jefe comporta para éste una derrota, mírese como se mire. Por eso ahora se empieza hablar de la probabilidad de que Zapatero no se presente a las elecciones generales, para las que puede que falte menos de lo que estipula el calendario.

No creo que esto llegue a ocurrir, sobre todo si como cabe prever se adelanta la cita con las urnas para dentro de un año. Rodríguez Zapatero, con todas las mermas sufridas a lo largo de los últimos meses, sigue siendo mejor cabeza de cartel que cualquier otro candidato improvisado que pueda abrirse paso en los próximos meses. Lo que pasa es que ZP debe decir ya si se presenta o no se presenta, porque es en la duda donde pueden aflorar rumores y especulaciones que perjudiquen a su partido por esa irresolución.

De ser candidato a La Moncloa por tercera vez, lo que sí debería evitar Rodríguez Zapatero es la retórica empalagosa y vacua de quienes compitieron en las primarias madrileñas. Cuando el país está sumido en el desempleo y se rebajan las pensiones, los salarios y los derechos sociales de los trabajadores, hablar como Jiménez o Gómez de proyectos llenos de animosa ilusión es un sarcasmo. Si ZP se presenta, el único camino digno que le cabe es la rectificación, porque ningún otro argumento le va a devolver la confianza que ha ido perdiendo en estos meses entre la base social que constituye el principal soporte de su electorado.

No me puedo imaginar a ZP en campaña tratando de ilusionar a "los mercados" y a esa base social al mismo tiempo. Además de imposible sería grotesco.

miércoles, 6 de octubre de 2010

RAJOY ES FRUTO DE AZNAR, UNO DE LOS PEORES EX PRESIDENTES DEL MUNDO


Lazarillo

Mal día escogió el diario La Razón para darle la razón a José María Aznar en los habituales coloquios que bajo esa cabecera (La Razón de…) se celebran regularmente en la sede del citado periódico. Ayer, con Aznar en la tribuna, supimos que una publicación de probada solvencia analítica como Foreign Policy situaba a don José María entre los cinco peores ex presidentes que en el mundo han sido.

José María Aznar aprovechó una vez más la oportunidad que le brindó el diario ultraconservador para hacer catastrofismo sobre el porvenir de España, según es costumbre desde que fue botado de La Moncloa por sus mentiras. Llama la atención que quien así será recordado, además de por haber embarcado a su país en una guerra imperialista en Irak saldada con tanta muerte y destrucción, tenga la desfachatez de convocar a los ciudadanos a un gran proyecto nacional de recuperación, de regeneración y de reformas.

Quien dice esto, y seguirá encontrando acomodo para repetirlo allá donde lo inviten previa substanciosa contratación, ocupa plaza entre los ex presidentes peor calificados de nuestro planeta. Uno se llama Joseph Estrada, primer mandatario de Filipinas, que fue procesado por corrupción. Otro, Olusegun Obasanjo, que presidió Nigería, recibió millones de dólares en sobornos y comparó la homosexualidad con la zoofilia. Thaksin Shinawatra, ex primer ministro de Thailandia, condenado en rebeldía por corrupción, fue acusado también de fomentar una revuelta para volver al poder a costa de la vida de un centenar de personas.

Evitando que Aznar se quedara solo como único ex mandatario europeo en esa lista, también está en la misma un socialdemócrata, el alemán Gerhard Schröder, vendido al dinero de Gazprom, la empresa rusa de gas con mayor capacidad de extracción del mundo.

Por suerte para Alemania, Filipinas, Nigeria y Thailandia, ninguno de esos ex presidentes determinó a dedo cuál debía ser su sucesor para poder acceder a la presidencia de su país en el futuro. Sólo a España le corresponde esa excepcionalidad. Es posible así que, con la indudable colaboración de Rodríguez Zapatero y su decepcionante segunda legislatura , Mariano Rajoy llegue a La Moncloa avalado por uno de los peores ex presidentes del mundo.

martes, 5 de octubre de 2010

VENEZUELA Y LA PALABRA DE ETA


Félix Población

Asombra e indigna a la par comprobar el grado de autenticidad que TVE prestó ayer a las palabras de dos etarras al asegurar que habían recibido entrenamiento armado en Venezuela. Golfo y Fenómeno, alias con los que son conocidos uno y otro individuo, aseveraron ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que recibieron adiestramiento militar en aquel país en 2008.

Habida cuenta la personalidad de los declarantes y su dignísima trayectoria personal, debería indignarnos que los telediarios no hayan tenido reparo en dar a esas manifestaciones carácter de titular. ¿Cómo es que dos criminales sanguinarios desprovistos de calidad humana y moral, según los definió el presidente Hugo Chávez, alcanzan tal grado de autoridad con sus opiniones en un medio informativo público?

Tanto los medios de la caverna ultraconservadora como aquellos otros que discrepan de esa línea apuntándose a una derecha más civilizada, han coincidido hoy en hacer el juego a las declaraciones de Golfo y Fenómeno, cuyo valor sobre cualquier otra circunstancia -haber sido maltratados o torturados, por ejemplo- no hubiese tenido sin duda la misma repercusión, dada la mínima o ninguna credibilidad que las manifestaciones de unos etarras pueden merecer en esa materia.

Sin embargo, como Golfo y Fenómeno han tenido el don de la oportunidad al ubicar en Venezuela el escenario de entrenamiento para sus fechorías, justo cuando el Gobierno de ese país sufre uno de esos acosos mediáticos a los que tan frecuentemente es sometido, se da a la palabra de los etarras carácter de infalibilidad. Y así, basándose en el criterio de dos facinerosos, opinólogos, tertulianos, analistas, editorialistas y demás expertos se nutren de la autoridad moral que avala a Golfo y Fenómeno para atacar una vez más el proceso político que de una manera libre, soberana y democrática se está dando en Venezuela.

Reparen todos cuantos hoy suscriben la declaración de quienes fundamentan su credo político en el asesinato que, por el propio y caudalosos itinerario de sangre en el que ETA ha basado su larga existencia, sus palabras deberían merecer la misma credibilidad que las que anunciaron su penúltima tregua, saldada con la muerte de dos ecuatorianos en el aeropuerto de Barajas. Hacer de esa palabra ley, sólo cuando dispara contra el Gobierno de Hugo Chávez, no vale como argumento. Es más bien una infamia.

lunes, 4 de octubre de 2010

LA BATALLA DEL MAZUCU Y EL GUERRILLERO MATARRANZ*


Félix Población

La ermita de la localidad de El Mazucu, en el concejo de Llanes (Asturias), tiene por campana la ojiva de una bomba lanzada por la Legión Cóndor durante la Guerra Civil. No hace mucho, en las estribaciones del monte que lleva el nombre del mismo pueblo, se encontraron restos de obuses de la batalla que tuvo lugar en la Sierra del Cuera y sobre la que historiadores tan renombrados como Gabriel Jackson pasaron por alto, sin significar la muy combativa entidad de la lucha librada en esos escarpados parajes. La llamada Batalla del Oriente de Asturias, que terminó con la caída de Gijón el 21 de octubre de 1937, se resolvió a favor del ejército faccioso gracias a la derrota de la milicia republicana en esa sierra entre el 5 y el 15 de septiembre de ese año.

Según explican Luis Aurelio G. Prieto e Ignacio Quintana en un documentado estudio que analiza esa batalla, el Consejo Soberano de Asturias y León decidió reorganizar, tras la caída de Santander en manos de Franco, una línea defensiva apoyada en los Picos de Europa y en su primer escalón litoral, la Sierra del Cuera. Se juntaron allí 5.000 milicianos, pertenecientes a las tropas cántabras, batallones vascos no nacionalistas y batallones asturianos. Enfrente, 33.000 soldados componían las Brigadas Navarras, tropas de elite del bando sublevado, apoyadas por la Legión Condor nazi y el crucero Almirante Cervera, que desde el mar no dejó de cañonear las posiciones republicanas.

La lucha fue de una dureza extraordinaria, de la que dan constancia los relatos que todavía hoy cuentan los lugareños, algunos de ellos marcados en su niñez por la memoria de aquel trágico episodio. El olor a metralla, a fronda y a carne quemada sustituyó el fresco y dulce aroma de la hierba al término del verano. De las cumbres bajaban todos los días camiones llenos de cadáveres. Escribe en sus Memorias Adolf Galland, uno de los jefes de las escuadrillas de la aviación alemana, que en la Sierra del Cuera se ensayó un nuevo sistema de ataque aéreo conocido por la noria y que sus mecánicos inventaron una especie de bomba de napalm rudimentaria. Racimos de bombas incendiarias y ametrallamientos a baja altura se cebaron en el enemigo.

El olvidado y magnífico escritor y periodista asturiano Juan Antonio Cabezas, autor de un libro sobre la Guerra Civil en Asturias, comparó la heroica resistencia ofrecida por la milicia republicana con la Batalla de las Termópilas, pues como en la Grecia del año 480 antes de Cristo frente el acoso del ejército persa de Jerjes I, la defensa de la Sierra del Cuera era determinante para frenar el avance del ejército fascista. No lo consiguió Leónidas, el líder espartano, ni tampoco Higinio Carrocera, el dirigente anarquista que al frente de las tropas republicanas pretendió una defensa imposible de la que sólo sobrevivieron 1.500 hombres.

El 15 de septiembre, Carrocera emprende la retirada desde el Alto de la Tornería y El Mazucu para resistir hasta el 22 en Peñas Blancas, donde todo acaba con una encarnizada lucha cuerpo a cuerpo, un mes antes de la definitiva caída del frente norte con la llegada a Gijón del ejército sublevado. Los mandos de ese ejército le ofrecieron a Higinio Carrocera sustituir su fusilamiento por su integración en las tropas franquistas, pero no quiso: Muero con la mayor tranquilidad que en estos momentos se puede tener -cuentan que dejó escrito en una carta a una tía suya-, puesto que la conciencia de nada me acusa, no teniendo más pesar que el estado en que quedan mi madre y hermanas.

Todavía hoy, 73 años después, hay alguien que puede detallar en vivo aquella lucha. Se llama Felipe Matarranz “Lobo” y ha dejado escrito su pormenorizado testimonio como combatiente antifascista en el frente norte, desde Irún a la Batalla de la Sierra del Cuera. Matarranz no se conformó con una activísima campaña en la Guerra Civil que le costó una pena de muerte, sino que una vez terminada la contienda, y después de cumplir condena en varias cárceles, se incorporó a la resistencia antifranquista como enlace de la VI Brigada Guerrillera del Norte, también conocida como Brigada Machado, de cuya historia Matarranz dio cuenta en su libro ¡Camaradas, viva la República!, una minuciosa narración que suple la elementalidad de su escritura con el conocimiento personal de quienes integraron aquella lucha y el vívido relato de sus penalidades, que muchas veces acabaron con un espeluznante y trágico final, y en el caso de “Lobo” con más años de cárcel.

Felipe Matarranz “Lobo” acaba de cumplir 95 años en una residencia de ancianos de la localidad de Colombres. Su salud y memoria siguen siendo excelentes, quizá porque no deja de avistar con los ojos sus muchas vivencias, ancladas en las escarpadas y neblinosas montañas donde combatió al franquismo más allá de la derrota en la Guerra Civil, cuando se daba por cautivo y desarmado al ejército rojo. Sin embargo, allá arriba, en las faldas del Mazucu donde la República tuvo sus Termópilas, sigue erigido un monolito -insólito en Europa- en memoria de cuatro pilotos alemanes de la Legión Cóndor, la misma a la que Matarranz combatió y que sembró de muerte las ciudades de España.

Por ley, y por delicadeza también hacia Felipe Matarranz, ¿no sería hora ya de que los ojos del anciano luchador, al levantar la mirada hacia el encumbrado territorio de su lucha por la libertad, no se toparan más con ese homenaje al fascismo, culpable de querer acabar con la libertad de todo un continente?

*Con motivo del Día del Guerrillero.

+Disponible desde hoy, en la web del Gobierno del Principado de Asturias, el Mapa de las Fosas del Franquismo.

viernes, 1 de octubre de 2010

ECUADOR, A FROILÁN JIMÉNEZ


Félix Población

Una característica de los intentos de golpe de Estado en América Latina, incluso cuando triunfan como ocurrió en Honduras el año pasado, es que pueden surgir de modo tan imprevisible como sucedió ayer en Ecuador. Esto quiere decir que toda prevención es poca por parte de los gobiernos democráticamente elegidos que tanto molestan al Imperio. Que cuando Chávez o Morales hablan de amagos de conspiración o indicios de magnicidio, esas sospechas deben ser tomadas muy en serio.

Todavía hoy se califica a Rafael Correa, presidente de la Republica de Ecuador desde hace tres años, como un bolivariano con la cabeza fría. Sin embargo, a pesar de esa definición, Correa demostró en la tensa jornada de ayer un arrojo y una combatividad que pudieron traer como consecuencia dos resultantes: su muerte, víctima de la policía golpista, o una reafirmación de su valiosa personalidad humana y política como legítimo primer mandatario de aquel país.

Durante la tarde de ayer, en el transcurso de las casi doce horas de secuestro que hubo de padecer Rafael Correa como víctima de la sublevación policial, se dilucidaba en Ecuador si lo queestaba ocurriendo iba a terminar como en Honduras, en 2009, o como Venezuela, en 2002. Por suerte, el final ha sido muy parecido al rescate que la ciudadanía de Caracas hizo del legítimo presidente Hugo Chávez, con la diferencia de que éste hubo de reafirmarse contra una conspiración de mayor entidad que llegó a contar con el apoyo de varios Estados extranjeros.

Las primeras manifestaciones de Correa, asomado a la Plaza Grande de la capital ecuatoriana desde un balcón del Palacio Corondelet, dejaron constancia del sentimiento de tristeza con el que el presidente vivió tan amarga y dura experiencia. Había acudido al regimiento Quito de la policía para interesarse por unas legítimas reclamaciones salariales y se encontró con un claro ejemplo de conspiración -al que no sería ajeno el ex presidente Lucio Gutiérrez-, que puso en peligro cierto su vida.

Las imágenes de Rafael Correa ofreciéndose a las armas de los sublevados podrán parecer histriónicas en Europa, pero reflejan mucho valor en América Latina, tanto como el que demostró Froilán Jiménez, miembro del Cuerpo de Operaciones Especiales fiel al presidente, que perdió su vida en el empeño por defender a quien está pretendiendo -según palabras del propio Correa- el buen vivir de su pueblo, con la voz y el voto de su pueblo.

Es de esperar que esa voz y ese voto hayan crecido ayer con el valeoroso ejemplo del presidente y el de Froilán Jiménez, última víctima de los sicarios del golpismo que tantas veces desangró las venas de América Latina.