Año V - Nº 1.192 / 8I09

PUNTOS DE PÁGINA

LA OPERACIÓN PLOMO FUNDIDO NO ES UNA IMPROVISACIÓN


La operación Plomo Fundido, que Israel inició el 27 de diciembre, no es una improvisación: “Fuentes militares revelaron que el ministro de Defensa, Ehud Barak, ordenó hace más de seis meses a las fuerzas de Defensa de Israel que prepararan esa operación, aun cuando Israel había comenzado a negociar un cese del fuego con Hamas”. Esto no lo denuncia un diario árabe, sino el periódico israelí Ha’aretz (27-12-08) y subraya el doble discurso de Olmert y Cía. En realidad, el plomo de la operación se viene fundiendo hace años y su objetivo es echar a los palestinos de su tierra. Los cuatro millones de desalojados desde 1948 ya no le bastan a Tel Aviv.
Ariel Sharon, a poco de asumir el cargo de primer ministro de Israel, en febrero del 2001, ordenó un operativo en el que los cazas F-16 de fabricación estadounidense se utilizaron por primera vez para bombardear ciudades palestinas: “Un plan de contingencia –su nombre codificado es Operación Venganza Justificada– fue diseñado en junio pasado (del 2001) para reocupar toda Cisjordania y tal vez la Faja de Gaza” (The Washington Times, 19-3-2002). El propósito del plan era lanzar un ataque en gran escala para aplastar a la autoridad palestina, “sacar del juego” a su líder Yasser Arafat “y matar o detener a los efectivos de su ejército” (The New York Times, 12-7-01). El presidente egipcio completó el cerco israelí de Gaza, de consuno con Tel Aviv: ordenó el cierre de los pasos fronterizos que permitirían huir de la matanza a miles de civiles palestinos. Al parecer, la voluntad de exterminio no sólo está dedicada a Hamas.

Juan Gelman, Página/12, 8I09

UN GENOCIDIO PLAGADO DE ASESINATOS



Llamemos a las cosas por su nombre. No me cabe en la cabeza que al drama de la Franja de Gaza se le denomine guerra. Lo que allí está sucediendo es lisa y llanamente un genocidio y como tal, plagado de asesinatos. Y lo más grave es que se trata de un genocidio radiado, televisado y leído día a día. Digo asesinatos porque no estamos ante una guerra sino ante una auténtica matanza. No hay víctimas ni civiles ni militares, no hay caídos en combate. Sólo hay asesinatos y víctimas abatidas por el fuego de un gobierno inhumano y terriblemente cruel y despiadado.

José Luis Valenzuela, El Plural, 7I09

EL GHETTO DE GAZA Y LA HIPOCRESÍA DE OCCIDENTE


Inmediatamente después de la victoria electoral de Hamás, un palestino me preguntó, en una entrevista, qué haría si estuviese en lugar de Hamás. “Disolvería la Autoridad Palestina”, fue mi respuesta y el fin de la imaginada hipótesis. Hecho esto, sería posible reponer la causa nacional palestina sobre bases adecuadas para exigir que el territorio y sus recursos sean compartidos proporcionalmente entre las dos poblaciones cuantitativamente parecidas, no con el 80% para los israelitas y el 20% para los palestinos, una desposesión tan inicua que, a largo plazo, ningún pueblo jamás la asumirá. La única solución aceptable es un único estado, para israelitas y palestinos, en el cual los crímenes del sionismo puedan al fin ser reparados.
No hay otra alternativa. Y la ciudadanía de Israel bien podría cavilar sobre las siguientes palabras de Shakespeare (de El mercader de Venecia), en las que he introducido leves cambios:
Soy palestino. ¿No tiene ojos el palestino, no tiene manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones, no come la misma comida, no muere por las mismas armas, no padece las mismas enfermedades, no sana del mismo modo, no se calienta en el mismo verano y no se hiela en el mismo invierno, como el judío? Si nos pinchan, ¿no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿no nos reímos? Si nos envenenan, ¿no morimos? Si nos hacen daño, ¿no nos podemos vengar? Si somos iguales en todo, por qué reprocharnos por ser iguales también en eso… la villanía que nos enseñaron, la llevaré a cabo; y será duro, pero mejoraré la instrucción.”

Tariq Alí, SinPermiso, 5I09

HOLOCAUSTO MODERNO: AYER VÍCTIMAS, HOY VICTIMARIOS


Hace ya dos años que volví de Palestina y desde entonces, quiero escribir estas líneas. Pero es tan grande todo lo vivido, que en dos años no he podido sentarme a resumir todo lo que quisiera contarles, para que al menos pudieran dimensionar lo que ahí sucede. Porque eso me pasó a mí. Creí ser conocedora del tema -algo al menos-, creí saber y entender algo del "conflicto" y de la "causa", pero nada se asemeja a vivirlo. No hay libro que uno lea y no hay imágenes que uno vea, que sean capaces de graficar lo que ahí sucede. Uno puede ser un "experto" en la materia, pero si no se ha pisado ese suelo, si no se ha respirado ese aire, si no se ha palpado esa miseria, es imposible llegar a comprender el lento genocidio que ocurre en esas tierras.

Pamela Dragnic, PiensaChile, 3I09

EN LA VANGUARDIA DE LA HISTORIA


Ha sido –y sigue siendo– una hazaña resistir a medio siglo de un bloqueo económico sin precedentes en la historia de la humanidad y que año a año es condenado por casi todos los países de la ONU, con la excepción de Estados Unidos y un puñado de “estados-clientes”. Pensemos simplemente lo que hubiera ocurrido en la Argentina ante un bloqueo de apenas un año, limitando drásticamente desde la importación de bienes esenciales hasta el ancho de banda de la Internet: este país se habría desintegrado producto de la conmoción social que tal política habría desencadenado. Por eso quien no quiera hablar del imperialismo norteamericano y sus políticas de permanente bloqueo y agresión, debería abstenerse de formular cualquier tipo de crítica a la revolución. Es bien importante marcar esta postura porque tanto dentro como fuera de Cuba no son pocos quienes disparan sus dardos contra las asignaturas pendientes de la revolución sin hacer la menor mención al influjo profundamente desestabilizador de la política del imperio. Es cierto que hay mucho por hacer todavía en Cuba, pero ¿cómo comprender esas falencias al margen de un bloqueo de medio siglo cuyo costo, según cálculos muy conservadores, oscila en torno de los 93.000 millones de dólares, una cifra dos veces superior al Producto Bruto de Cuba, más allá de otras consecuencias que trascienden lo económico y que se miden en vidas humanas y en sufrimientos innecesarios e indiscriminados de toda la población?

Atilio A. Barón, Página/12, 2I09

Memoria republicana 75 años después
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POESÍA NECESARIA

Al vino


Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna

y bebe pensando en que mañana

quizá la luna te busque inútilmente.

Omar Khayyam

Colaboro con el Mapa de la memoria


Oda al Aire

Oda al Aire

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
¡cuidado!,
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
Tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando por las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
¡cuidado!
Y ven conmigo
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

(Oda al aire), Pablo Neruda


Clarin

martes 8 de julio de 2008

EL VOTO DE LOS DESAPARECIDOS


Félix Población
Leo en El alma de los verdugos, el estremecedor libro escrito por el periodista Vicente Romero y el juez Baltasar Garzón, que los responsables de la desaparición, tortura y muerte de miles de personas durante la dictadura militar, entre oficiales y suboficiales de la milicia y la policía, ronda la cifra de veinte mil, de los cuales sólo dos mil quinientos fueron identificados y únicamente dos mil están en disposición de ser procesados.

También se cuenta en la mencionada obra que quienes se ocuparon de arrojar al mar a miles de víctimas de aquella barbarie, a la que sus ejecutores dieron el burocrático nombre de Proceso de Reorganización Nacional, tuvieron muy en cuenta que sus cadáveres no dejaran rastro en las playas por el azaroso impulso de las corrientes marinas. Era fundamental para eso que los detenidos fueran lanzados vivos al vacío, pues muertos podrían ser un testimonio flotante demasiado ostensible.

Según organizaciones como Madres de Mayo y Servicio Paz y Justicia, el número de desaparecidos durante aquel infausto periodo de la historia argentina (1976-1983) se calcula en treinta mil. Una serie de leyes de impunidad como las de Obediencia debida y Punto final postergaron la aplicación de la justicia sobre los acusados una vez recuperada la democracia. El primer juicio contra los responsables de la desaparición de ciudadanos italianos tuvo lugar en Roma hace ocho años. Después se celebraron otros en España, Alemania, Suiza y Suecia.

Hoy leo en el magnífico diario argentino Página/12 que los desaparecidos durante la dictadura siguen figurando en los padrones electorales. Sólo se les considera como ausentes, pues no se presentan a votar. Una Defensora del Pueblo porteña ha presentado por eso un proyecto de ley para que se incluya la palabra desaparecido en el padrón, junto a los nombres de las víctimas. El Estado tiene ese deber de Verdad -se dice en el texto-; si aún no se puede dilucidar la suerte de cada desaparecido, por los menos no se debe continuar mintiendo en los padrones electorales, y menos aún que se les considere ausentes ignorando la historia que enlutó a nuestra sociedad.

Se desconoce el número de represores incluidos al día de hoy en los censos electorales del país. Ellos, que aniquilaron la democracia y silenciaron con la vida la voz y el voto de los desaparecidos, no deberían estar inscritos en esas listas acogidos al anonimato de la impunidad. Es un duro agravio a las víctimas que el alma de los verdugos no tenga todos sus nombres en un censo que tiene como destino dar voz al pueblo.

2 comentarios:

Marcelo Jiménez Sánchez dijo...

Le quiero felicitar por el artículo. Dice usted muchas cosas cuando afirma que es un duro agravio que el alma de los verdugos no tenga todos los nombres. Muchas gracias por hacer un blog tan competente. Saludos.

Anónimo dijo...

Leí ese libro con la angustia de pensar que la impunidad puede permitir que esos hechos se repitan.

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