Año V - Nº 1.340 / 14VII09

PUNTOS DE PÁGINA

LA PUERTA DEL PARAISO



Poco antes de morir, Dalila Mimouni tuvo tiempo de elegir un nombre para su hijo. El bebé se llamaría Rayan, que significa ‘la puerta del paraíso’. El nombre no le trajo suerte, no esquivó la maldición familiar. El padre de Dalila, Driss Mimouni, fue el primero en soñar con un futuro digno, más allá de Marruecos. Murió en el tajo, en un accidente laboral en Tarragona, hace cinco años. Su muerte no salió en los periódicos. Nadie se acordaría de él de no ser por su hija, Dalila, que logró el triste honor de ser la primera víctima de la gripe A en España, después de que las urgencias de la Comunidad de Madrid despreciasen sus síntomas por tres veces. El tercer Mimouni, Rayan, el bebé de Dalila, completa el drama. Murió a los doce días de vida porque una enfermera de la sobrecargada y precarizada plantilla del Hospital Gregorio Marañón de Madrid le inyectó en vena leche para prematuros.Tanto la dirección del hospital como la Consejería de Sanidad de Madrid hablan de un “error humano”. El diagnóstico es a la vez incompleto y redundante: los errores son siempre humanos y aquí falta el plural. Hay más de un humano responsable: aquellos que han recortado la sanidad madrileña hasta permitir que, en una Unidad de Cuidados Intensivos, la mitad del personal sea eventual y una enfermera, como la que erró, se pueda quedar sin supervisión en su primer día en la UCI. Driss, Dalila, Rayan. Padre, hija, nieto. El paraíso español, esa quimera, ya se ha cobrado la vida de tres Mimouni sin que ninguno llegase a traspasar esa puerta entre el primer y el tercer mundo; esa muralla que siempre separa el cielo del infierno aunque se hayan cruzado las fronteras.

Nacho Escolar, 13VII09


NEOGOLPISMO


Así llegamos al primer golpe de Estado exitoso en Centroamérica en el siglo XXI: el 28 de junio fue derrocado el presidente de Honduras, Manuel Zelaya. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, asumió como mandatario de facto. Los militares irrumpieron en la residencia oficial de Zelaya, lo detuvieron y lo trasladaron a Costa Rica. Los golpistas de la poderosa coalición cívico-militar aprendieron las lecciones de Venezuela y Haití: preservando el funcionamiento del Legislativo y del Judicial, expulsaron del país al mandatario constitucional. Sin embargo, en esta oportunidad el rechazo y repudio general fueron elocuentes. Todo el hemisferio, sus organizaciones políticas, las Naciones Unidas, la Unión Europea, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, ONG de derechos humanos y gobiernos de diversa orientación ideológica se manifestaron masiva y unánimemente contra el golpe de Estado. La coincidencia de voces fuertemente críticas es muy alentadora. Sin embargo, si el golpe resulta victorioso –y esto significa que Zelaya no es restituido siquiera temporalmente en la presidencia– entonces la tentación del neogolpismo regional crecerá. Los golpistas entonces habrán aprendido una nueva lección: deponer y ejecutar el mandatario en el gobierno, simular que la crisis era de tal envergadura que no había otra opción que remover al Ejecutivo, mantener formalmente las instituciones y esperar hasta que las políticas antigolpe de la comunidad internacional resulten improductivas. El caso de Honduras es muy trascendental: el futuro de la democracia en América latina está en juego. Y eso lo saben todos, en Washington, en Caracas y en Buenos Aires.

Juan Gabriel Toklatian, Página/12, 13VII09
CADA EDAD TIENE SU BARAJA: SEPAMOS JUGAR LAS CARTAS



Alguna gente madura, tal vez la más lúcida, suele pensar con acierto que lo mejor que tiene la juventud es que ya pasó. Fue una época breve y radiante, romántica y vigorosa, pero también llena de luchas, temores, dudas, celos y rivalidad. Alrededor de los 50 años, en cualquier biografía llega un momento en que el caballo de fuego que uno llevaba dentro comienza a perder la ansiedad en el galope y aun sin abandonar la curiosidad ante la vida siente que hay que tomarse las cosas con más calma. A qué viene tanta prisa, se dice a sí mismo una mañana. De pronto uno se da cuenta de que no tiene que correr detrás del autobús ni necesita presentarse ya a ningún examen ni le inquietan las modas ni se ve obligado a cambiar de costumbres y cada día le importa menos lo que piensen de él los demás. No ha dimitido de ninguna idea ni ha cambiado de bando. Le siguen cabreando los mismos políticos, las mismas injusticias, los mismos fanáticos, los mismos idiotas, pero no está dispuesto a que ninguno de ellos le estropee una buena digestión. Si uno es viejo lo peor es comportarse como un joven. Cada edad tiene su baraja con placeres que pueden ser tan intensos como uno quiera, si sabe jugar las cartas. Peor que querer ser joven a toda costa es tener ya ideas de carcamal con apenas 30 años. Gente joven envejecida la vemos y oímos todos los días en las tertulias de la radio y de la televisión. Del primer caso lo salva a uno el sentido del ridículo; en el segundo no hay cura posible porque es cuestión de carencia de minerales. El hecho de que uno con el tiempo alcance cierta serenidad y contemple las cosas con una sabia perspectiva no impide blasfemar si llega el caso. Marco Aurelio debe darle la mano a Epicuro y la resignación no tiene por qué dejar de ser creativa. Lo que ibas a ser de mayor ya lo eres y lo que no ibas a ser ya no lo fuiste. Adiós a la juventud. Se acabaron las luchas, los nervios y las dudas por la identidad. Para una persona madura hoy es el futuro que tanto temía. Ya ves, no ha pasado nada. No ha caído la bomba atómica, has salido bien de una grave enfermedad, al final la crisis económica se ha superado y tus hijos son más altos y más listos. Encima el sol sale todas las mañanas y tú estás vivo. Hay que brindar.


Manuel Vicent, El País, 12VII09
LOS QUE DISFRUTAN DEL DESARROLLO Y SUS VÍCTIMAS



El impacto perverso de la crisis sobre los países de bajos ingresos se presenta aterrador. Se estima que, mientras dure la crisis, más de 100 millones de personas caerán cada año en extrema pobreza y se perderán cada mes un millón de puestos de trabajo. Esta situación hizo que el Presidente de la ONU, Miguel d’Escoto Brokmann, imbuido de alto sentido humanitario y ético, convocase una reunión de alto nivel que reuniese a los 192 representantes de los pueblos para discutir conjuntamente la crisis y buscar soluciones incluyentes. Acaba de tener lugar, del 24-26 de junio, en los espacios de la ONU. Todos hablaron. Era impactante oír el clamor que venía de las entrañas de la humanidad: los ricos lamentando los billones de pérdidas en sus negocios y los pobres denunciando el aumento de la miseria de su pueblo. Muchas voces sonaron claras: no bastan los controles y regulaciones que acaban beneficiando a los que provocaron la crisis. Es urgente un nuevo paradigma que redefina la relación con la naturaleza, con sus recursos escasos, el propósito del crecimiento y el tipo de civilización planetaria que queremos. Es importante elaborar una Declaración del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra que oriente ética y espiritualmente el sentido de la vida en este pequeño planeta. Tras un intenso trabajo, previamente llevado a cabo por una comisión de expertos presidida por el premio Nóbel de economía Joseph Stiglitz y con las colaboraciones venidas de cuatro mesas redondas y de la Asamblea General, se concertó un detallado documento que alcanzó el consenso de los 192 representantes. El peligro colectivo facilitó la convergencia colectiva, una rareza en la historia de la ONU.

Leonardo Boff, Koinonía, 10VII09


POESÍA NECESARIA

Al vino


Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna

y bebe pensando en que mañana

quizá la luna te busque inútilmente.

Omar Khayyam

Oda al Aire

Oda al Aire

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
¡cuidado!,
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
Tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando por las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
¡cuidado!
Y ven conmigo
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

(Oda al aire), Pablo Neruda

Secciones

miércoles 11 de abril de 2007

San Carlos Borromeo: ¿Parroquia roja o parroquia evangélica?

Melibea

El pasado 4 de abril, con motivo de la resistencia y consiguiente noticiosidad mediática de la parroquia de san Carlos Borromeo, en Entrevías (Vallecas), a ser desalojada por orden del purpurado Rouco Varela, el escritor zamorano don Juan Manuel Prada escribió un artículo en el diario conservador ABC, ceñido a la línea ideológica propia del medio que al que se debe. Para caldearlo con prosa confesional de pedrí recurre el afamado novelista a una cita de Chesterton relativa a la católica iglesia, siempre a expensas de ser arrojada a los perros, con la intención de que pereciese, aunque siempre fueron los perros los que perecieron al tratar de hincarle el diente. Algún día –sostiene don Juan Manuel parafraseando al autor inglés con estas caninas comparanzas más propias de férvida y añeja homilía que de artículista actual y templado- los perros aprenderán instintivamente a esperar antes el oscurecimiento de las estrellas que la muerte de la Iglesia; pero, entretanto, ladran y se revuelven furiosos y lo pringan todo con los espumarajos de su rabia. Entra después el señor Prada en la harina del ceremonial, que teóricamente le ha servido de excusa a la alta jerarquía eclesiástica para dictar orden de cierra contra la parroquia vallecana: No puede existir en una parroquia comunión de amor cristiano –sostiene- cuando se dejan de administrar los Sacramentos o se administran de modo grotesco, cuando se pisotea la liturgia o se reinventa de modo arbitrario. La liturgia católica es un edificio de palabras y acciones que supera a las individualidades y a las generaciones, para expresar la fe comunitaria de la Iglesia a través de los siglos; cuando ese edificio se reforma caprichosamente se está quebrando la comunión eclesial, se está quebrando también la comunión del amor.


El teólogo don Benjamín Forcano ha tenido a bien dar una rotunda y documentada réplica a la argumentación esgrimida por el mencionado escritor respecto al supuesto escarnecimiento de la liturgia y los sacramentos en san Carlos Borromeo: Es una invención estúpida, una calumnia propia de quien no tiene ni idea de lo allí vivido, ni de lo que se vive en la liturgia católica. Allí cabe decir también, contra estetas que se ufanan de una liturgia estereotipada, que una liturgia, una celebración de los sacramentos, una fe litúrgica sin amor es una liturgia muerta. Léanse a los profetas, a San Juan, a Santiago, al Nuevo Testamento, que sus invectivas son más fuertes que las mías y que las de los mismos “enemigos de la Iglesia”. Repito: ni administraciones grotescas, ni pisoteamiento de la liturgia, ni reinventos arbitrarios. Pura verborrea e ignorancia de quien esto escribe. La liturgia es inicial, histórica y evolutiva como son las generaciones que la viven y forman. La misma en lo esencial, variable en lo secundario y accidental. No hay liturgia arqueológica, inmutable, fría, porque no es así la praxis de Jesús ni la vida eclesial de los hombres y mujeres. Cada situación tiene un hilo conductor con el pasado, pero es también nueva y distinta, y requiere renovación, adaptación y creatividad. Dicha creatividad, sin perder lo esencial, nunca se agotó en una generación, en un tiempo, en una comunidad determinada.
Hay gente que sabe demasiado: se trata aquí, dicen, de un desafío contra la naturaleza de la Iglesia, de ruptura con su comunión, de querer ver muerta a la Iglesia. ¡Demasiado!
Los buenos y coherentes curas Enrique, Javier y Pepe, y muchos de los que les jalean, hace tiempo que salieron del sepulcro de la rutina, de la obediencia ciega, del miedo, de la dimisión de sus derechos.


RedDiario
Artículo
EL CASO SOBRINO Y LA CIMITARRA DE DIOS (12-04-07)
La ola de rechazo que ha producido la notificación de Roma, prohibiendo a Sobrino enseñar en las universidades católicas y escribir sobre temas de cristología, ha sido enorme. Se han resentido las comunidades de base, los teólogos-pastores, los religiosos y laicos que están insertos en la base popular. En fin, todos aquellos que reconocen en Jon un estímulo para profundizar su fe en Cristo como liberador de las cadenas: las del cuerpo y las del corazón. La gente que sigue soñando con el Reino de Dios que es una iglesia samaritana que se esfuerza por bajar de la cruz a los pueblos martirizados y anuncia y lucha en esperanza por una sociedad igualitaria. La reunión de obispos en Aparecida (Brasil) en el próximo mes de mayo, puede ser la instancia apropiada para decirle al Papa Benedicto que las iglesias de Amerindia necesitan más del evangelio que se alegra porque “los humillados serán levantados y los poderosos serán despedidos con las manos vacías”, que de “notificaciones” que parecen proceder de enconos personales. La cimitarra, que era el arma preferida por los medievales para cortar cabezas, no es instrumento litúrgico ni para alabar a Dios ni para dialogar con los hermanos.
Adolfo Bécar, Reflexión y Liberación.

7 comentarios:

Johnnyblue dijo...

Dos comentarios contrapuestos que hay que leer con mucho cuidado. La liturgia sin amor, no vale nada pero eso no significa que en ella esté ausente el amor. El amor sin la liturgia vale siempre, pero eso no significa que porque no haya liturgia haya amor. Éste todo lo justifica si es Amor Verdadero. Bien. Ahora se trata de demostrar si hay amor en uno o en otro caso y eso no lo hacen ninguno de los dos autores, sino que el primero postula que lo hay con liturgia y el segundo postula que lo hay sin ella. O, a lo mejor, hay amor en los dos casos en cuyo caso ambos valen.
Pues bién; aunque poco se puede escribir sobre lo que es el Amor sus síntomas son claros: Si se sabe renunciar, hay amor; si se sabe obedecer, hay amor; si se respeta a la autoridad, aunque ésta sea injusta, hay Amor. Si se da cuanto se tiene sin esperar nada a cambio, hay Amor. Y donde haya Amor, ciertamente está Dios.
"Si tu enemigo te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda"."Ama a tus enemigos, que en amar a los amigos no hay mérito". "No he venido a destruir la Ley, sino a darle cumplimento" Cristo aceptó la injusta ley romana y respetó todas las tradiciones judías, aunque nunca fue esclavo de ellas. Así pues, no veo yo razón alguna para quebrarlas, máxime si se aceptan para unas cosas- la administración del Sacramento del Orden sacerdotal es una ceremonía solemnisima - y luego se rechazan para otras - La Misa es la reproducción incruenta de la crucifixión de Cristo-. Y en cuanto a ayudar a los pobres, es claro que puede hacerse sin quebrar para ello las normas litúrgicas.

Anónimo dijo...

Obras son amores.

Anónimo dijo...

Claro que sí y por eso precisamente se emplean tantos verbos cuando se habla de amor. El amor sin obras es un amor muerto.

Anónimo dijo...

Prada es un buen chico con una buena tarifa por colaboraciones y es justo que defienda la voz de su amo con el lenguaje que tan bien domina.

Small Blue Thing dijo...

Lo de reventar la liturgia es mentira. Vivo allí y el único cambio que llevan a cabo es el revestimiento del sacerdote y la comunión, que se hace con hogazas de pan.

Eso está contemplado en el Concilio Vaticano II. Lo demás han sido mentiras, exageraciones y mala idea.

Buen post, por otro lado.

Anónimo dijo...

Monseñor Antonio Mª Rouco Varela.
Arzobispado de Madrid.
monsherraez@planalfa.es


Madrid, a 24 de mayo de 2007


Mi nombre es Miguel Ángel Cuerva Alcántara, pertenezco desde 1.989 a la Comunidad San Carlos Borromeo, del barrio de entrevías en Madrid.

Por esa fecha ya estaba descreído de la institución eclesiástica, mi propia experiencia en otros comunidades católicas y las continuadas incongruencias entre los evangelios y lo que públicamente dicen y hacen los máximos representantes de este organismo, hicieron que me fuera de la Iglesia para poder seguir viviendo mi fe con coherencia. Fue entonces cuando conocí la comunidad de San Carlos Borromeo, cuya labor, sencillez, humildad, ejemplo, acogida e igualdad, me hizo volver al seno de la Iglesia.

De la persona que hoy soy, le debo mucho a esta comunidad, no sé si pretendían enseñarme algo, pues nadie me dio lecciones explicitas, pero sus vidas eran enseñanzas constantes.

Así pues, Monseñor, una vez más, las altas jerarquías eclesiásticas, de la que es usted uno de los representantes, en su línea vuelven a dar un varapalo, que solo ustedes desde sus cómodos y ostentosos lugares de trabajo, absolutamente alejados del pueblo, de las personas, deben comprender; pero desde luego ello no responde en absoluto al bien de los católicos, ni de las comunidades, cuanto menos de los evangelios.

Sabe Monseñor, a fuerza de buscar una explicación, creo que la he encontrado y es que nuestra comunidad, les pone en continua evidencia e igual que en la inquisición se le negaban los libros al pueblo, para que no tuvieran sabiduría y así, que este monopolio que ustedes manejan desde entonces, no se les fuera de las manos, cuando las gentes adquiriesen la cultura necesaria como para desenmascararles. Y claro, del mismo modo, ahora en la actualidad no pueden permitir que gentes insignificantes para ustedes puedan desde una humilde parroquia, seguir el ejemplo de Jesús y que con trabajo tan fiel al Evangelio y tan lejos de la Iglesia, de la Iglesia que ustedes construyen o destruyen, sea tan cuestionable todo lo que hacen, y más aún todo lo que no hacen.

Usted apela al voto de obediencia de los tres sacerdotes, la comunidad apelamos a su conciencia, no a la actual con jerifalte de la Iglesia, sino a la que se le supone en algún momento, cuando sintió la llamada de Dios y que en nada se debe parecer a la de ahora.

Monseñor, como el jefe de una gran empresa, usted ejecuta órdenes desde su despacho y espera sean cumplidas sin rechistar, de forma absolutamente dictatorial. No se digna en un acto de valentía a venir a dialogar con esta comunidad a consultar con nosotros, a tenernos en cuenta. Pero claro somos la parte más insignificante de su Iglesia, la más machacada, la no rentable, la que jamás podrá proporcionarle bienes materiales como esas otras por las que usted si de deja ver.

No es nuestra liturgia lo que le molesta, es nuestra fe, nuestra manera de vivirla, porque somos lo que usted no es, porque hacemos lo que usted no hace. Se pone su disfraz de Obispo y se siente alguien, siente el poder y lo ejecuta. Nosotros vamos desnudos de mente y espíritu, lo que se ve es lo que hay, por eso no tenemos miedo, porque no tenemos de que escondernos.

En nuestra comunidad hay quien creé en Dios, y los que ya solo creemos en las personas, unos y otros, unas y otras, a pesar de todo, le acogeríamos bien en nuestra casa de San Carlos Borromeo, esa que es tan humilde que quizá no esté a su altura, pero si a la altura de los evangelios. Esta casa es su casa y en ella le esperamos sin seguir su ejemplo, es decir, con respeto, con dialogo, con escucha, pero con opinión.

Este es un escrito libre, del cual el firmante es el único responsable de su contenido, porque a pesar de que los sacerdotes de San Carlos Borromeo, nos están pidiendo, prudencia y calma, nosotros no tenemos voto de obediencia y tampoco hace falta pues ellos piden y no ordenan.

Debería usted aceptar esta invitación y venir, tiene mucho que aprender de esta comunidad.

No me crea tan ingenuo, sé que esto para alguien como usted, es solo papel mojado, que a estas alturas no hay quien toque su conciencia y desde su estatus uno debe estar ya acostumbrado a estar por encima de todo y de todos y todas. Pero como la nobleza de la Iglesia solo acostumbran a rodearse de aduladores, al menos que de cuando en cuando le llegue una humilde pero sincera opinión. Y auque no le importe en absoluto, de que llegue a sus manos, ya me encargo yo.

Por último solo decirle, que yo, no me voy ha olvidar de su nombre y que es posible que a usted comience a sonarle el mío.






Miguel Ángel Cuerva Alcántara

Anónimo dijo...

Monseñor Antonio Mª Rouco Varela.

Cardenal – Arzobispo de Madrid.

C/ San Justo nº 2 28071 de Madrid.


Parla (Madrid), a 14 de mayo de 2007

El pasado 24 de abril, le envié un correo electrónico a: monsherraez@planalfa.es, así mismo le remití una carta de la que se acusó recibo el 4 de mayo de 2007 e igualmente en esta fecha el mismo escrito fue admitido por el registro de la Vicaría General, con número de entrada 345. Los tres con idéntico contenido y referidos al cierre de la Parroquia San Carlos Borromeo del madrileño barrio de Entrevías.

Con motivo de alguno de estos tres comunicados o quizá por los tres, la semana pasada recibí correspondencia de su parte y como único contenido había un breve comunicado de presa, que se emitió desde la Oficina de Información del Arzobispado de Madrid con fecha 2 de abril de 2007 y publicado en Internet según consta (http://www.archimadrid.es/noticiasynovedades/comunicado03042007.htm).

Con franqueza le diré que quede sorprendido, pues no esperaba recibir ningún tipo de respuesta de su parte. Ahora bien, habría deseado que esa respuesta hubiese sido un poco más personal, en el sentido de contestar a todo el contenido de mi oficio, pues en comparación de cuanto le expreso en el mismo, su respuesta se me antoja bastante ramplona. Cabría esperar de alguien de su posición una defensa de sus acciones, así como de las acciones de la institución a la que representa.

Aun así y sin desistir de que ello se produzca, me limitaré a comentarle mi opinión respecto del mencionado comunicado de prensa, no si antes poner en su conocimiento, que cuando escribí lo enviado, ya tenía noción del mismo:

En primer lugar, desconozco el contenido del artículo que publicó el diario El Mundo, por lo que no puedo valorar su exactitud.

En segundo lugar, respecto a la decisión tomada por el Arzobispado de Madrid en el año 1.985, con respecto a las labores de la Parroquia, que creo que efectivamente fue así, y en relación con la actual decisión, que según dicen se hace con el parecer del Consejo Presbiteral y con la presunción de que el cierre de la Parroquia y la cesión a Caritas será mejor servicio social, le cuestionaré lo siguiente:

 No sé que pegas puede ponerle usted al servicio que actualmente se esta prestando en San Carlos Borromeo.


 Ni porqué piensa que Caritas puede mejorarlo.
 Tampoco entiendo que no se nos tenga en cuenta como comunidad. Y puesto que dice querer hacer lo mejor para la misma, por qué no le interesa que es lo que nosotros y nosotras queremos. Por qué no nos respeta, por qué somos invisibles para usted, por qué esa indiferencia para con nosotros y nosotras.
 ¿Por qué ha de decidir por nosotros y nosotras donde queremos estar, donde queremos desarrollar nuestra labor social o donde queremos ser ayudados o donde queremos celebrar la eucaristía?.
 ¿Bajo qué criterio se toma ese tipo de decisión?.
 Desde que ha tomado la misma, ¿no tiene constancia sobrada de que no solo la gente que conformamos la comunidad, sino todas las personas, comunidades y grupos que la conocen y se solidarizan y que incluso transciende nuestras fronteras, quieren que San Carlos Borromeo permanezca tal cual?.
 ¿Es que la Iglesia no está al servicio del pueblo?.
 ¿Es que su puesto le da derecho a desoír todas las peticiones que por distintos medios y ámbitos, se le están haciendo en contra del cierre de San Carlos Borromeo?.

La humildad y la rectificación, son valores cristianos. Monseñor, de ejemplo, reconozca humildemente su error y de marcha atrás en su equivocada decisión.

Una vez más le solicito que venga a San Carlos Borromeo, a conocernos, a escucharnos, a mezclarse con nosotros y nosotras, a recibir información de primera mano. Concíliese con esta comunidad, donde hasta alguien como, usted que no muestra tenernos la más mínima consideración, será bien recibido.

Ojala esta vez su respuesta sea la vuelta a la cordura y ceje en su empeño, o al menos se digne a visitarnos y por lo menos que esta vez se implique en sus respuestas contestando a mis cuestiones.

Fdo.: Miguel Ángel Cuerva Alcántara

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